El pase de diapositivas requiere JavaScript.
La mala leche es característica de la política mexicana. Algunos recordarán con cierto horror el despreciable episodio de la Conasupo -hace casi veinte años- en el que Raúl Salinas de Gortari y José María Costemalle se convirtieron en villanos de antología por pretender nutrir a los niños mexicanos con leche traída de Irlanda contaminada por la mortífera nube de Chernobyl. En una espeluznante maniobra típica de la podredumbre de un sistema político decadente, el gobierno autorizó la compra de más de 40 mil toneladas de leche en polvo contaminada concentraciones de estroncio 90 y cesio 137.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...