En el Senado presentaron una Ley General en Materia de Combate a la Corrupción Política. Con ella, se pretende establecer los mecanismos del Estado mexicano para blindar la infiltración del crimen organizado en el servicio público.

También establece la definición de conflicto de interés en la administración pública. (Porque como no está muy claro lo que es un conflicto de interés, no sabemos si todos los políticos debieran tener o no una casa blanca, muy blanca, o si es medio gacho tener a tu carnal como principal proveedor del municipio donde tú gobiernas. Ajá)

Esta reforma busca, además, meter turbo en la tramitación de juicio político contra cualquier funcionario corrupto. O contra quien quieran acusar de corrupto y hacerle manita de puerco.

“La sensación que queda es que el discurso del presidente se queda solamente ahí, en el ámbito municipal, como si el problema solo fuera de esa estructura. E incluso pareciera ser en el discurso, en las anotaciones del decálogo, que solamente fuera un problema de policías. Habría que denotar que ahí, donde hay infiltración del crimen en un municipio, no solamente se adueñan de la policía. Se adueñan de la tesorería para cobrar el Ramo 33. Se adueñan de las autoridades de agua potable. Se adueñan de los catastros para saber quienes son los que poseen tal o cual inmueble”, dijo el senador Armando Ríos Piter al presentar su iniciativa.

Para el Jaguar de la Costa (así le dicen, ¿yo qué?) el decálogo del presidente Peña Nieto se queda corto porque no ahonda en el proverbial lastre de los mexicanos: la corrupción.

“Hoy, el combate a la corrupción es el hilo conductor del problema que tiene el Estado de Derecho”, añadió Ríos Piter ante un salón de sesiones a medio llenar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

¿De verdad creen que con más leyes lograrán hacer que los que hoy delinquen -amparados en las instituciones y el poder político- dejen de hacerlo? Con una tasa de impunidad cercana al 98%, la creación de más leyes para combatir este mal suena a descarada demagogia.

¿Cómo es posible que hayamos permitido llegar al poder a personas a las que les tengas que dejar claro que robarse el dinero público es un delito y está MAL?

Si esto no es decadencia, por lo menos me parece que están abaratando una serie de reformas que terminarán… esperen (redoble de tambores) ¡NO CUMPLIÉNDOSE! ¡En efecto! Terminarán siendo letra muerta, como muchas otras normas que no se cumplen.

Vivimos en un país donde la tomadura de pelo es el deporte nacional.

Decepciones

“A este gobierno no se le ha escatimado nada y por eso decepciona e indigna la falta absoluta de ética pública con la que se ha comportado”. Así lo dijo la senadora panista Laura Rojas durante la sesión del martes, en la que discutieron las iniciativas del presidente para devolver la tranquilidad a este país.

Laura Rojas

“Si no reconocemos que hay narcopolitica no vamos a avanzar”, diagnosticó el perredista Luis Sánchez.

Luis Sanchez

Elogios

“El Presidente nunca se ha lavado las manos, ni evade su responsabilidad. Al contrario, ha dado la cara en contra de su propia imagen. Peña no gobierna con encuestas, dijo el senador Omar Fayad. Quiere que las reformas del presidente se aprueben pronto y sin descalificarlas a priori.

Omar Fayad

“Desde diciembre del 2012 el presidente Peña ha privilegiado la responsabilidad de conducir un país frente a la popularidad” dijo blandiendo sus maravillosos pompones la senadora Ana Lilia Herrera.

You Shall Not Pass

El PAN no apoyará la propuesta del presiente en materia de justicia y seguridad porque -dicen- es limitada y busca concentrar mucho poder en una sola persona, al menos en el caso del mando único policial.

“Hay modelos que pueden avanzar pero necesitamos sentarnos y analizarlo”, dijo el coordinador blanquiazul en el Senado, Jorge a Luis Preciado.

Ángel Gallegos ( @gallegoso )