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La mala leche es característica de la política mexicana. Algunos recordarán con cierto horror el despreciable episodio de la Conasupo -hace casi veinte años- en el que Raúl Salinas de Gortari y José María Costemalle se convirtieron en villanos de antología por pretender nutrir a los niños mexicanos con leche traída de Irlanda contaminada por la mortífera nube de Chernobyl. En una espeluznante maniobra típica de la podredumbre de un sistema político decadente, el gobierno autorizó la compra de más de 40 mil toneladas de leche en polvo contaminada concentraciones de estroncio 90 y cesio 137.

Si no fuera porque se convirtió en noticia nacional hace algunos años, muchos creerían que se trata de una tomadura de pelo de este exagerado bloguero que les escribe. Pero el hecho ocurrió durante los gobiernos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas.

Foto: El Universal

Foto: El Universal

¿Y qué decir del asqueroso caso de la Leche Betty, promovida por algunos perredistas en el año 1999? Aquel brebaje que los taimados legisladores pretendieron hacer pasar como leche y vendían a bajo precio a las familias humildes (así les gusta decir a ellos, ¿yo qué?).

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En realidad la Leche Betty superaba hasta en 300 veces el nivel tolerable de “bacterias coliformes totales”. En pocas palabras, quisieron que los ciudadanos de la capital del país bebieran mierda directamente de un envase adornado con la imagen del partido del sol azteca.

Pero los mexicanos no solemos leer con claridad estas sutilezas del destino y permitimos a los funcionarios seguir jugando con nuestra comida.

Hoy se cierne un escándalo sobre Liconsa, una empresa de participación estatal mayoritaria que “trabaja con el noble propósito de mejorar los niveles de nutrición de millones de mexicanos”, según informa en su página web.

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Quien conoció al hoy director de Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga, en el Congreso sabe no era un diputado simpático. Tiene un gesto como de caricatura y un tono camorrero sobre la tribuna que francamente pocos podrían tolerar, pero hoy el funcionario se encuentra en el ojo del huracán, aunque algunos quieran soslayar este lamentable caso.

Diputados federales lo acusan de “encubrir y proteger a delincuentes que operan una red de corrupción” en Liconsa. Sustentan sus dichos en las declaraciones de Benjamín Rojas, quien fungía como gerente de Liconsa en Guanajuato.

Rojas denunció un fraude por 15 millones de pesos, y advirtió al presidente Enrique Peña Nieto sobre el caso. Incluso asegura que separó del cargo a los involucrados, pero estos fueron reinstalados. En un retruécano de este caso, a Rojas le exigieron su renuncia.

En respuesta, el miércoles 5 de noviembre, Benjamín Rojas publicó un desplegado en varios diarios de circulación nacional dirigido a Peña Nieto, a secretarios de primer nivel del gobierno federal, diputados y al presidente de la (C)Omisión Nacional de los Derechos Humanos.

Foto: Especial

Foto: Especial

En su texto, Rojas señala que hizo la denuncia ante la PGR pero obtuvo pobres resultados. También apunta que Liconsa S.A de C.V enfrenta un déficit por 700 millones de pesos.

Un poco de combate a la corrupción sería bueno, clama el ex funcionario. Pero a Héctor Pablo le interesan más los mensajes de ánimo que por Twitter le dirigen, pues su corazón busca la gubernatura oaxaqueña.

Foto: Twitter

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Los cheerleaders de Ramírez Puga aseguran que, bajo su heroica dirección, Liconsa nutre cada día a más niños.

El sábado 8 de noviembre falleció Samuel Rosales Olmos en un accidente automovilístico en la población de Chilac. Rosales Olmos fue relacionado como parte de la red de corrupción denunciada por Benjamín Rojas.

La historia se intrinca.

‎El martes, Ramírez Puga se lució con el presidente Peña Nieto en Michoacán durante la entrega de un centro de acopio de Liconsa en Álvaro Obregón.

Foto: Archivo

Foto: Archivo

Cada uno sufriendo en silencio su drama individual, posaron para las lentes de la prensa.

Peña teme que le desestabilicen su proyecto de nación. Ramírez, su candidatura al gobierno del inestable Oaxaca.

Remilgos

Dicen que las Gaviotas Mexicanas no anidan en cualquier lugar…

Ángel Gallegos ( @gallegoso )