Ciudad de México, México ( marzo, 10,2015)-. Senadores ratificaron a Eduardo Tomás Medina Mora para suplir la vacante del fallecido ministro Sergio Valls en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Con el apoyo de los senadores del PRI, PAN y Partido Verde, los legisladores avalaron al hombre que fuera procurador durante el sexenio de Felipe Calderón con 83 votos a favor.

“El tiempo y la falta de acuerdos siempre favorecen al ejecutivo en detrimento de la representación popular. Ese es el modelo constitucional que nos hemos dado”, destacó el panista Roberto Gil Zuarth al fundamentar el dictamen que determinó la elegibilidad de los tres personajes propuestos por el presidente de la República.

“Quien resulte electo no recibe un favor del presidente o de una mayoría del Senado que habrá de pagar con lealtad, disciplina o complicidad; recibe un mandato de la República… Cada día por el resto de los próximos 15 años, en caso de que tomemos la decisión, deberá rendir tributo al alto honor que hoy recibe”, añadió el presidente de la Comisión de Justicia del Senado.

La senadora Dolores Padierna (PRD) presentó las 50 mil firmas en contra de la llegada a la Corte de Medina Mora, recopiladas por la ONG Change.org.

“La buena reputación no es un concepto subjetivo o arbitrario”, subrayó “es un requisito (de ley) que no reúne Medina Mora”.

La perredista consideró que el ex procurador es un mal abogado y ha resultado responsable de múltiples faltas a los derechos humanos: “Que indignante es que ahora se le quiera premiar con uno de los más altos cargos”, espetó la perredista.

Los perredistas echaron en cara a Medina Mora la acción de inconstitucionalidad que emprendió contra la interrupción legal del embarazo en el Distrito Federal; su participación en la represión de San Salvador Atenco, donde murieron dos personas; la negligencia y omisión en el caso Rápido y Furioso, que permitió la entrada de armas estadounidenses a México, entre -lo que consideraron- otras afrentas a la legalidad.

“Lo que Peña Nieto hace al usar esta cámara para imponer sus caprichos, para evadir su conflicto de interés, para garantizar su impunidad, no es otra cosa que poner un ventilador desde Los Pinos para esparcir el estiércol en este Senado y embarrarnos a todos”, dijo en tribuna la senadora Layda Sansores, ya instalada en el paroxismo discursivo.

“Sólo falta, como Nerón, que Peña Nieto incendie este Senado”, añadió Padierna Luna.

Pero de nada sirvieron los acalorados discursos ni las mociones suspensivas en contra de la terna presentada por el Ejecutivo presentadas por los senadores del Partido del Trabajo y del PRD. Los acuerdos ya estaban planchados y los votos suficientes, comprometidos.

Los integrantes de la terna -Felipe Alfredo Fuentes Barrera, Horacio Armando Hernández Orozco y Eduardo Tomás Medina Mora Icaza- hablaron frente al pleno durante veinte minutos cada uno sin modificar por ello el resultado que desde semanas antes se preveía en columnas y notas informativas.

Al final, Medina Mora rindió protesta de ley, logrando su lugar en el máximo tribunal del país.

Redacción

 JAG