Miles de spots circulan a vertiginosa velocidad por las ondas hertizanas. Llegan inopinadamente a nuestra casa, introduciéndose ladinamente a través de nuestras pantallas o radios. Nos inundan y nos abruman.

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Como si se tratara de una película, algunos nos prometen mejoras que “pronto muy pronto” vamos a poder sentir. Mientras, en el país se incrementa el número de mexicanos que no son capaces de adquirir la canasta básica alimentaria. 

Otros, se preguntan con indignación el por qué nos faltan 22 mil mexicanos (personas desaparecidas, según las cifras oficiales de 2007 a la fecha) cuando existen partidos que postulan a candidatos potencialmente delincuentes como José Luis Abarca (mitad de esa tan chocantemente denominada pareja imperial. ¡Já!)

No falta quien nos dice que “a poco no” es tiempo de que las cosas cambien, como no pudieron cambiar cuando tuvieron su oportunidad en el gobierno. Aprobaron una reforma laboral que en lugar de regular la subcontratación la convirtió en el método preferido para empleadores del país. Hoy México se consolida como una de las naciones donde más del 60 por ciento de trabajadores no cuenta con garantías de seguridad social. 

Disparates van y vienen, pues en las elecciones de este año estarán en juego 2 mil 159 cargos de elección popular (eso de popular es un decir). Es por ello que, como en cada proceso electoral, los partidos apelan nuevamente a usted, estimado lector y potencial elector olvidado por esta clase política, para seducirlo con tan convincente proselitismo. (Seh).

Y por estas mismas razones, les proponemos una serie de temas para que hagan más spots. Sí, más comerciales.

Si una universidad cierra un campus por las amenazas del crimen organizado ¿qué música le pondríamos a ese spot?

¿Con una rola de Cri-Cri podríamos apelar a la simpatía por nuestros bien amados políticos chapulines?

¿Con qué imágenes podríamos borrar las bellísimas casonas que adquirieron (de manera legítima, según dicen los voceros) nuestros gobernantes y secretarios de estado?

¿Y si compramos los derechos de Talento de Televisión, canción traída al mundo por Willie Colón, para musicalizar la campaña de Ivonne Álvarez en Nuevo León o de Lagrimita (sin Costel, ¡faltaba más!) para Guadalajara?

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¿Qué argumento blandir para justificar desde ahora el festejo del perrito orinando el poste de la alcaldía de Cuernavaca que seguramente nos convidará Cuauhtémoc Blanco, de ser electo? ¿Y si el Cuau hace un spot donde prometiera que no tiene intenciones de robarse ninguna autoparte en la ciudad de la eterna primavera, le daría mayor tranquilidad a los habitantes-votantes?

Ustedes, estimados lectores, llenen estos inoportunos espacios que he dejado.

Si tienen tele, ahí los ven.

Ángel Gallegos ( @gallegoso )

Gallegoso***NOTA DEL EDITOR: Ángel Gallegos es periodista, egresado de la UNAM. Actualmente es colaborador de portales noticiosos en Internet y desconfía de todo y de todos