Decía Schopenhauer que el dolor brota del no tener. O mejor dicho, el dolor nace del deseo de tener y sin embargo no tener.

Creo que la humanidad ha entrado en una carrera enloquecida por tenerlo todo, por alcanzarlo todo. Corremos ansiosos buscando algo, lo más nuevo, lo mejor. Y esa carrera no nos ha hecho más felices. Si acaso, ha conseguido engrosar las filas de las personas infelices, convirtiendo a algunas en miserables.

El mundo es, si acaso, más desigual que antes. Hemos alcanzado el punto más alto de nuestra productividad y, sin embargo, los bienes no alcanzan para todos. De hecho, se encuentran mal repartidos.

Un pequeño porcentaje de la población concentra la mayoría de los recursos. De aceptar la premisa de Schopenhauer, existen millones de personas sufriendo por no tener y un puñado de personas que disfrutan de una fortuna que engorda conforme pasan los días.

La organización Oxfam, en su informe denominado Desigualdad Extrema, señaló que siete de cada diez personas viven en un país donde la desigualdad entre pobres y ricos es mayor ahora que hace treinta años.

En Sudáfrica, por ejemplo, la desigualdad económica es peor que antes de la desaparición del Apartheid.

Según cálculos de Oxfam, la fortuna de las 85 personas más ricas del mundo equivale actualmente a la riqueza de la mitad más pobre de la humanidad (estimada en 3 mil 500 millones de personas).

“Las 225 fortunas más grandes del mundo representan un total de más de un billón de euros, es decir, un equivalente al ingreso anual de 47% de los individuos más pobres de la población”, apuntó en 2008 el periodista Ignacio Ramonet.

No obstante, si pudiéramos todos tener acceso al mismo nivel de consumo que las grandes potencias económicas, nuestra suficiencia alimentaria colapsaría.

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De acuerdo al ecologista Mester Brown, si China alcanzara el nivel de consumo de carne que tienen los estadounidenses acabarían con la mitad de los cereales del mundo.

No es esta una alegoría a la desigualdad, sino una reflexión sobre el esquema insostenible de consumo y degradación ambiental que hemos aceptado desde hace varias décadas.

Tal vez sea momento de mirar hacia adentro y tratar de encontrar en nosotros lo que el consumismo no ha podido llenar. De disminuir y tratar de zanjar esa brecha que divide de forma tan lastimosa a ricos y pobres.

“El más eficaz consuelo en toda desgracia, en todo sufrimiento, en todo revés, es volver la mirada hacia los que aún son más desgraciados que uno”, espetó Schopenhauer desde el rincón amargo de la antesala de la melancolía.

Llegará un momento en que los ricos ya no tengan nada que heredar a su progenie. Nuestra voracidad seguramente acabará con el mundo de continuar con esta tendencia. Las generaciones futuras no podrán heredar un medio ambiente cuya calidad sea igual o mejor que las generaciones precedentes.

Fi-Crea. Mejor ya No-Crea

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Una vez más han despelucado a una serie de ahorradores. En este caso se trata de aquellos que tuvieron a mal invertir en la Sociedad Financiera Popular Ficrea.

Ahora se sabe que solo el 42% de los ahorradores recibirán el 100% de sus ahorros. Se trata de aquellos que tenían ahorrada una cantidad igual o menor a 130 mil pesos. Monto que ampara el Fondo de Protección a los ahorradores -que funciona como un seguro de depósito.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores decidió disolver a esta sofipo tras documentar el uso irregular de 2 mil 700 millones de pesos. Esta cantidad de dinero se usó para no más ni menos que comprar bienes muebles e inmuebles y despilfarrar en excesos como gastos personales, yates y pilotos. Un verdadero fraude.

Sigue vigente ese viejo truco donde las ganancias son privadas pero las pérdidas son de todos.

A mediodía, los priístas firmarán un convenio colaboración con organizaciones comprometidas con la búsqueda de personas extraviadas y desaparecidas. César Camacho, presidente del partido, encabezará la firma del convenio de colaboración entre la Secretaría de Vinculación con la Sociedad Civil del tricolor y las oenegés.

Seguramente estarán los familiares de los normalistas desaparecidos, ¿verdad?

¡Seguro!

Ya me voy de vacaciones

Ángel Gallegos ( @gallegoso )