Cd. de México (04 junio 2026).- El jurista Diego Valadés advirtió que la reciente reforma judicial impulsada por Morena requerirá nuevas modificaciones constitucionales para corregir problemas de diseño que, a su juicio, persisten incluso después de los ajustes aprobados por el Congreso.

La madrugada del 29 de mayo, el Senado avaló una reforma que aplaza de 2027 a 2028 la elección de jueces y magistrados, reduce el número de candidaturas, simplifica las boletas y modifica aspectos de la organización territorial de los comicios judiciales. Los cambios buscan facilitar la implementación de la elección popular de integrantes del Poder Judicial.
Sin embargo, el investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM consideró que posponer los comicios es apenas una solución temporal frente a problemas estructurales de la reforma.
“En cuanto al cambio de la fecha, es comprensible, por las dificultades técnicas para juntar la elección política con la elección judicial resultaban insuperables. El problema se presentará después, porque solo se aplazó la elección correspondiente a 2027, pero subsiste la de 2030, que seguramente tendrá que pasarse a 2031. Esto no hace sino confirmar que el diseño fue un diseño muy equivocado”, afirmó en entrevista.
Valadés también cuestionó la decisión legislativa que permitiría a magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cuyo encargo concluye en 2028 participar nuevamente en el proceso de elección judicial de ese año. De resultar electos, podrían permanecer en funciones por un periodo significativamente mayor al originalmente previsto.
El exprocurador general de la República advirtió que esa disposición podría generar conflictos de interés, al facultar a magistrados para intervenir en asuntos vinculados con procesos en los que eventualmente podrían ser parte interesada.
“Desde mi punto de vista sí abre la puerta a esos conflictos de interés (…) Es realmente incomprensible dentro del sistema constitucional mexicano que se hagan este tipo de prórrogas cuando la Constitución era muy clara en cuanto a los límites establecidos”.
Valadés sostuvo que incluso dentro de la mayoría legislativa existen discrepancias sobre algunos aspectos de la reforma y anticipó que varios de sus componentes podrían revisarse nuevamente en el futuro.
“Hay incluso dentro del partido mayoritario grandes divergencias y creo que en algún momento se tendrá que corregir lo que a todas luces es una decisión antidemocrática”, concluyó.
Ángel Gallegos