Cd. de México (03 junio 2026).- La violencia que golpea a Culiacán luego de la fractura del Cártel de Sinaloa también ha transformado el paisaje urbano de la entidad, casas baleadas, incendiadas o abandonadas tras ataques armados ahora son utilizadas por elementos del Ejército Mexicano como puntos de vigilancia y resguardo temporal.

Foto: Río Doce
De acuerdo con el medio Río Doce, en distintas colonias populares y residenciales, es posible observar viviendas deterioradas por enfrentamientos que hoy funcionan como improvisados cuarteles militares con fachadas perforadas por impactos de bala, ventanas destruidas y puertas forzadas.
Se trata del escenario que dejó la confrontación entre las facciones de “Los Chapitos” y “Los Mayitos” a más de un año y medio, aunque la ocupación de estos inmuebles por parte de las Fuerzas Armadas ha abierto un debate legal.
Sedena niega información sobre casas ocupadas
A través de una solicitud de transparencia, se pidió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informar cuántos domicilios han sido utilizados como bases operativas en Culiacán, así como su ubicación y tiempo de ocupación.
La Sedena no encontró registros documentales relacionados con esa información. Y argumentó que no existen elementos que permitan acreditar que esos datos obren en sus archivos, por ello no se ha emitido una declaratoria formal de inexistencia.
También se le hizo un requerimiento para conocer el fundamento legal que permite a militares instalarse en viviendas vandalizadas o abandonadas, la respuesta de la institución fue la misma: no hay evidencia documental.
De acuerdo con el presidente de la Federación de Abogados de Sinaloa, Julio Alfonso Castro, no existe sustento jurídico que permita a las Fuerzas Armadas ocupar propiedades privadas, aun cuando éstas se encuentren abandonadas o dañadas por hechos violentos.
El abogado refirió que el Código Penal de Sinaloa, establece que ingresar y ocupar un inmueble sin autorización del propietario podría configurar el delito de despojo.
“No existe un convenio conocido a nivel estatal o federal que faculte a la Sedena, Marina o Guardia Nacional para habitar viviendas abandonadas o vandalizadas”, explicó.
Además, precisó que solo en casos donde la FGR tenga asegurada una propiedad como parte de una investigación, ésta puede permanecer bajo resguardo ministerial, exclusivamente para proteger evidencias relacionadas con un proceso judicial.
Casas tomadas y vigilancia permanente
La presencia militar en estas viviendas se ha vuelto parte de la rutina en varias zonas de Culiacán.
Durante recorridos nocturnos en la colonia Industrial El Palmito, se observó a soldados instalados en una residencia de dos plantas aparentemente abandonada. Uniformes colgados sobre cables, patrullajes constantes y vehículos militares recorriendo las calles forman parte de la escena.
Vecinos de la zona aseguran que la vivienda llevaba tiempo vacía antes de ser ocupada por elementos castrenses.
Situaciones similares se repiten en colonias como Miguel Hidalgo, Guadalupe Victoria y Laureles Pinos, donde algunas de las casas que fueron “reventadas” primero por grupos criminales ahora permanecen bajo resguardo militar.
Con información de RíoDoce