En el Senado de la República continúa el estira y afloje por la propuesta de Morena para adelantar de 2028 a 2027 el ejercicio de revocación de mandato. La discusión ha escalado entre acusaciones de la oposición, observaciones técnicas y el respaldo condicionado de aliados, en un contexto marcado por el proceso electoral más amplio previsto para ese mismo año.

Para legisladores opositores, la iniciativa busca colocar a la presidenta Claudia Sheinbaum en la boleta electoral, lo que —afirman— vulneraría la equidad en las campañas. El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, sostuvo:
“Ellos saben que viene un voto de castigo para Morena, y esa es la razón por la que están empeñados en que la presidenta vuelva a ser candidata (…) es una trampa (…) donde resulta que ya tiene derecho a pedir el voto, pero los partidos de oposición los tenemos que mantener callados. Eso no es democracia, eso es abuso, eso es trampa, eso es embuste”.
El panista también advirtió sobre la complejidad del proceso electoral de 2027, cuando se renovarán gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos en gran parte del país, además de una eventual elección judicial: “pareciera que lo que Morena quiere es desestabilizar, generar caos en la elección para sacar ventaja”.
Desde el PRI, el coordinador Manuel Añorve calificó la propuesta como un distractor y cuestionó la falta de avances en investigaciones:
“Están haciendo todo lo posible y lo imposible para que parezca la presidenta en la boleta (…) pero también es un gran distractor (…) ¿Qué está pasando con las investigaciones del huachicol fiscal?”, cuestionó el priista.
En contraste, el Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, ha evitado un respaldo pleno. Su coordinador, Alberto Anaya, indicó que “están viendo problemas de técnica jurídica (…) el tema de debate es la fecha”.
Por su parte, Ignacio Mier, coordinador de Morena, descartó fracturas: “El PT es un aliado incondicional (…) No anticipen vísperas”.
Movimiento Ciudadano también se sumó a las críticas. Su coordinador, Clemente Castañeda, advirtió:
“No sé si naufrague (el plan B), pero cuando menos está haciendo agua (…) necesitamos a la presidenta (…) resolviendo los múltiples problemas que hoy tiene el país (…) No se puede estar jugando con fuego”.
Ángel Gallegos.