Cd. de México (03 febrero 2025).- En los últimos 10 años, México ha sido gran productor de café, y casi todo el buen café se ha exportado a Estados Unidos, sin embargo, nuestro país pasó de ser productor a consumidor, y actualmente “es una tendencia, a todo mundo le empezó a interesar el café”, explicó el caficultor Enrique Toss.

“El mejor café es el que más te guste y el que más disfrutes”, destacó Toss en Esqueletos de TV Azteca, y mencionó las condiciones de cultivo para obtener un buen café, “el que viene de mediados de cosecha de altura, es decir que si la cosecha empezó en diciembre, lo de enero, febrero y marzo es la mejor parte del café”, que debe darse “a 1,300 metros sobre el nivel del mar”.
Dijo que el café de Veracruz, de donde es originario, es el mejor del país, debido a la zona cercana al volcán Pico de Orizaba en que se cultiva, donde la tierra es muy fértil y proporciona muchos nutrientes a la tierra.
El caficultor describió cómo es que el producto queda listo para consumirlo, “una vez cultivado, se corta de la planta, se despulpa, se lava y seca, se le quita la cáscara que se le forma y se obtiene el café verde, que es el que se tuesta, a 230° centígrados”.
Mencionó que ahora la gente lo compra más en grano, pero normalmente pasa por un proceso de molido y embolsado, incluso está sustituyendo al café soluble.
Tras reconocer que el café sí altera el sistema nervioso, el experto refirió que hay dos tipos: uno que se llama robusta, que se cultiva en las zonas más bajas, es más primitivo y trae el doble de cafeína, por lo que no se toma solo; y el café arábiga, “el que estamos más acostumbrados a consumir y que es de los mejores del mundo, va principalmente a Estados Unidos y Europa“.
Finalmente, Toss destacó que el café mexicano compite bien con el colombiano, de hecho, no le pide nada a ninguno del mundo, ya que “tenemos excelentes cafés”, y “lo único que falta es un poco más de marketing”.
Redacción