CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO (30 de marzo de 2018).- Un juez de Los Ángeles ordenó a diversas cafeterías, entre ellas Starbucks, poner a sus productos etiquetas que adviertan sobre la presencia de sustancias cancerígenas.

De acuerdo con investigaciones, tras el proceso de tostado del café se genera una sustancia llamada acrilamida, considerada carcinógena. El juez encargado del caso, Elihu Berle, sostuvo que las empresas del ramo no demostraron que el químico era insignificantemente peligroso para los consumidores.

“El demandante probó que el consumo de café aumenta el riesgo de perjuicios para fetos, infantes y adultos, los expertos médicos de los acusados no demostraron con evidencia que el consumo de café es beneficio para la salud humana”, apuntó el juez.

Por ello y basado en la ley estatal, las empresas deberán advertir sobre la sustancia en los productos y sus efectos cancerígenos. En caso de no hacerlo y ser sujetos de multa, deberían pagar hasta 2 mil 500 dólares por persona expuesta diariamente, ello durante los ocho años que ha durado el caso en juicio.

La demanda fue interpuesta por un grupo de tostadoras, distribuidoras y minoristas de café que consideraron que las grandes marcas violaban las leyes de California sobre la advertencia de productos químicos en sus productos.

En tanto, las cafeterías señalan que el compuesto está presente en niveles inocuos, y que deberían estar exentas de la ley ya que la acrilamida “se genera de forma natural a partir de proceso de tostado de los granos para darles sabor”.

Con información de agencias