Ciudad de México, México (10 de enero de 2018).- El cempasúchil y el pericón, aparte de ser plantas ornamentales, también se utilizan para reducir los síntomas de los llamados nervios, el susto y pérdida de sueño asociados a los trastornos de ansiedad.

Pese a ser utilizadas en la medicina tradicional y alternativas en infusiones o en tinturas, se carecía de pruebas preclínicas que dieran evidencia científica de su eficacia y seguridad.

La ansiedad es uno de los principales trastornos mentales en México, afecta el sistema nervioso central, suele presentarse con mayor frecuencia en la vida adulta.

Los síntomas son preocupación excesiva (por más de seis meses), tensión, dificultad para concentrarse, molestia abdominal, y sus efectos se pueden somatizar en otras partes del cuerpo.

María Eva González Trujano, investigadora del Laboratorio de Neurofarmacología en Productos Naturales del Instituto Nacional de Siquiatría Ramón de la Fuente y responsable del estudio, indicó que ambas plantas se evaluaron en modelos experimentales para corroborar su actividad como ansiolíticas.

 

En la investigación, realizada en conjunto con Gimena Pérez Ortega y Arturo Argueta Villamar, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, se encontró que en el caso del pericón participan compuestos de tipo cumarínico como causantes de los efectos tranquilizantes, mientras en el cempasúchil los de tipo flavonoide son los posibles involucrados, precisó la también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

El uso de estas plantas puede ser efectivo como terapia alternativa, considerando que medicamentos como el diazepam o el clonazepam –compuestos activos de tipo benzodiacepina–, entre otros de tipo serotoninérgico, podrían ser de mayor costo, además de implicar más riesgos para la salud por los efectos adversos, como generar dependencia a largo plazo.

Redacción