Con sobresalto leo nuevamente que ha subido el dólar.

1. Si fuera un partido de fútbol mis compatriotas ya le hubieran arrancado la cabeza a ese ángel que se posa triunfal sobre la Columna de la independencia. La atrocidad metafórica demandaría la renuncia del actual inquilino de Los Pinos.

Pero esto no es fútbol y nuestro bolsillo -aunque lo parezca- no está hecho de red.

El peso va languideciendo sin que el gobierno transformador pueda evitarlo. Ni las inyecciones de dólares han funcionado. Tal vez Videgaray deba inyectarle complejo B a nuestra divisa. Tal vez lo que deban subastarse son las propiedades de la parentela presidencial.

Esta semana, los titulares de la OCDE y la CEPAL diagnosticaron un mal año para las economías de la América Latina durante la Cumbre Iberoamericana. José Ángel Gurría pidió paciencia a los mexicanos y al gobierno, una nueva serie de reformas.

Nuestras esperanzas se basan en volvernos más competitivos como nación. Es la utopía a perseguir. Somos los Pinochos de madera deseando convertirse en economías de carne y hueso competitivas, atractivas y fuertes.

Las fórmulas propuestas no son recetas médicas, así que el éxito tampoco está asegurado. Pero eso no importa. Lo importante es predicar el evangelio de la competitividad.

El politólogo y economista Ricardo Petrella lo describió del siguiente modo: “los dominantes van a proponer a los dominados, a los pobres y a los excluidos, que acepten el carácter inevitable y natural de la pobreza y la lucha sin piedad por la supervivencia individual”.

Vivimos días en los que vemos caer la esperanza transformadora mientras los administradores de la patria nos piden -desde la comodidad del despilfarro gubernamental- paciencia, austeridad y apretar nuevamente el cinturón.

Alguna vez el periodista Alejandro Paez Varela denominó como El Efecto PRI a esta desconfianza de los inversionistas en el rumbo económico y el modo de administrar un país.

“Lo siento Homero, pero tu expresión no me inspira mucha confianza” – Bart Simpson a Homero en el capitulo “Boy-Scoutz N the Hood” de la quinta temporada de la serie The Simpsons.

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Ángel Gallegos ( @gallegoso )