Jueves por la noche. Unos minutos antes de que un grupo de provocadores profesionales reventaran la marcha contra la inseguridad y por la reaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el Zócalo lucía exultante.
Jueves por la noche. Unos minutos antes de que un grupo de provocadores profesionales reventaran la marcha contra la inseguridad y por la reaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el Zócalo lucía exultante.