Tijuana, Baja California, 30 de julio de 2025. – El patrimonio y las actividades empresariales vinculadas a Miguel Aguiñiga Rodríguez, extitular de Turismo de Baja California, ha dejado una estela de corrupción en su administración, tras ser señalado por enriquecimiento ilícito, malos manejos, irregularidades en contratos, adquisiciones y movimientos financieros, lo que derivó en su cese del gobierno de Marina del Pilar.

Entre los hechos más controvertidos destaca la cifra inflada atribuida a la derrama económica de la Serie del Caribe en Baja California, reportando beneficios por más de 17 mil millones sin sustento claro, y teniéndose que disculpar públicamente semanas después, ya que la derrama económica oscilaba entre 700 y 850 millones de pesos, algo que generó críticas a la gobernadora Marina del Pilar.
A esto, se suman contratos otorgados a Alejandro Montalvo, esposo de la actual directora de marketing de SECTURE, Viviana Salazar, quien recibió millones de pesos por adjudicaciones directas en eventos promocionales.
Además, la empresa turística de la esposa del secretario, de nombre Sibarita Tours, fue contratada para eventos organizados por la propia Secretaría, movilizando personas a actividades como el Tianguis Turístico, lo que representa un caso de autocontratación con recursos públicos.
Miguel Aguiñiga Rodríguez realizó viajes nacionales e internacionales, algunos con personal allegado y sin resultados tangibles, en medio de una caída de los indicadores turísticos en Baja California durante 2024.
Según documentos públicos, las operaciones patrimoniales del funcionario se remontan a 2015, cuando Karla Erika Sing, pareja del funcionario, constituyó la empresa Mikapa Transportadora S. de R.L. de C.V. como socia mayoritaria, junto con Francisco Román Reyes, empresario español que opera en Quintana Roo en el sector de transporte, y quien ha registrado unidades a nombre de menores de edad.
En septiembre de 2021, tres meses antes de asumir la Secretaría de Turismo, Aguiñiga adquirió una propiedad en la colonia Hipódromo, en Tijuana, por 1.2 millones de pesos. Como parte de esta operación, realizó un depósito de 27 mil dólares a favor de Joy Sánchez, de quien es apoderado legal.
Ya como funcionario, en agosto de 2023, Aguiñiga y Karla Sing compraron en efectivo un terreno en el fraccionamiento Puntazul, en Rosarito, por 495 mil pesos, aunque su valor catastral es de 1.2 millones de pesos, según documentos oficiales.
Para noviembre de 2023, el secretario de Turismo y Alejandro José Flores Rosas adquirieron una casa en la zona Centro Cívico de Mexicali por 1.4 millones de pesos.
Por otro lado, Mikapa, la empresa de su pareja, obtuvo en marzo de 2023 su primer permiso de la SCT para operar transporte turístico de lujo, y recibió un segundo permiso en junio de 2024, cuando Aguiñiga ya estaba en funciones.
Durante la glosa del segundo informe de gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda, Miguel Aguiñiga Rodríguez reveló que la campaña turística “Welcome to Baja California” tuvo un costo superior a los 230 millones de pesos.
De ese monto, 204 millones provinieron del Fideicomiso de Promoción Turística y 27 millones de la Secretaría para comunicación social. El funcionario defendió la inversión asegurando que se esperaban 28 millones de visitantes y una derrama de más de 119 mil millones de pesos, aunque los resultados fueron verificables.
Hasta el momento, no se ha informado de investigaciones oficiales relacionadas con estas operaciones.
Pero la coincidencia entre adquisiciones patrimoniales, permisos otorgados a la empresa familiar, la asignación de contratos, la falta de transparencia en cifras oficiales y los viajes sin resultados, generaron inquietudes entre la población y redes sociales, solicitando mayores niveles de rendición de cuentas del funcionario.
Redacción