Cd. del Vaticano (21 abril 2025).- El papa Francisco será el primero en más de un siglo en ser enterrado fuera del Vaticano, a pesar de que los papas suelen ser enterrados en las grutas bajo la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, su último lugar de descanso será la Basílica de Santa María la Mayor, al otro lado del río Tíber, en Roma.

Francisco había revelado sus planes de romper con la tradición y ser enterrado allí en diciembre de 2023, explicando que sentía una “conexión muy fuerte” con la basílica, que solía visitar los domingos por la mañana para honrar a la Virgen María.
“Quiero ser enterrado en Santa María la Mayor.
Porque es mi gran devoción”, dijo Francisco.
Aunque otros siete papas están enterrados en Santa María la Mayor, Francisco será el primero desde León XIII, quien murió en 1903, en no ser enterrado en la Basílica de San Pedro.
La basílica fue el único lugar, aparte de una visita a una prisión de Roma para mostrar su solidaridad con los reclusos, al que acudió el papa Francisco fuera del Vaticano después de su estadía en el hospital, señaló la analista, Katie McGrady.
“Es donde se conserva la Salus Populi Romani, su imagen mariana favorita y esa imagen de Nuestra Señora, el Papa Francisco iba a visitarla antes de cada viaje y la visitaba a su regreso”, dijo.

El cuerpo del papa Francisco podría permanecer en la Basílica de San Pedro para que la gente pueda acudir a presentarle sus respetos hasta el próximo miércoles, dijo el Vaticano.
“El traslado del cuerpo del Santo Padre a la Basílica Vaticana para el homenaje de todos los fieles podría tener lugar el miércoles por la mañana”, dijo Matteo Bruni, director de la oficina de prensa del Vaticano.
Papado de Francisco, marcado por años de problemas de salud
La muerte del papa Francisco se produce tras un deterioro de su salud durante los últimos años de su papado.
El pontífice de 88 años, a quien de joven le extirparon una pequeña parte de un pulmón, ingresó en el hospital Gemelli de Roma el 14 de febrero tras experimentar síntomas de bronquitis. Una tomografía computarizada posterior diagnosticó neumonía en ambos pulmones.
Su estado se estabilizó y, cinco semanas después, se le permitió regresar al Vaticano para continuar su recuperación.
Sin embargo, tras salir del hospital, el pontífice no pudo hablar durante largos periodos de tiempo debido a sus dificultades respiratorias y se sometió a fisioterapia para recuperar la voz. También tenía dificultad para levantar los brazos y usaba una cánula nasal para recibir oxígeno.
Agencias