Cd. de México (22 febrero 2025).- La agencia The Associated Press presentó una demanda contra tres altos funcionarios del gobierno de Donald Trump, por violar los derechos de libertad de prensa y de expresión consagrados en la Constitución de Estados Unidos.

La demanda pide a un juez pronunciarse, después de que la Casa Blanca restringió de manera indefinida el paso de periodistas de AP a eventos y coberturas del gobierno.
La Administración argumenta que se “reserva” el supuesto derecho de excluir a los periodistas, según ha dicho la secretaria de prensa Karoline Leavitt (una de las tres funcionarias nombradas en la demanda).
Esto, porque la segunda Administración Trump rechaza que la AP ha indicado en su manual de estilo que seguirá usando el término Golfo de México además del de Gulf of America o Golfo de Estados Unidos, como quieren que se renombre en territorio estadounidense al cuerpo de agua internacional.
“La prensa y todo el pueblo de Estados Unidos tienen el derecho de decidir qué palabras usar sin sufrir por ello represalias del Gobierno. La Constitución no le permite al Gobierno controlar qué se puede decir y permitirle hacerlo o tomar represalias por eso amenaza todas las libertades de todos los estadounidenses”, indica la moción legal.
Además de Leavitt, la demanda es contra Susan Wiles, la jefa de Gabinete, y Taylor Budowich, encargado de la vicejefatura del Gabinete, la cual indica que la corte de distrito en Washington D.C. necesita “remediar” de inmediato el bloqueo a los periodistas, pues se trata de un “ataque dirigido contra la independencia editorial de la AP y su capacidad de recopilar y reportar las noticias, atentando contra los cimientos de la Primera Enmienda”.
La AP anunció que no dejará de usar el nombre Golfo de México en su cobertura porque fuera de Estados Unidos así es como todos lo conocen. Sin embargo, la AP también dijo que en sus noticias de cualquier manera mencionará que, dentro de Estados Unidos, sí se ha ordenado llamar Gulf of America al golfo.
A inicios de febrero, la Casa Blanca procedió en respuesta a dejar de permitir que periodistas de la AP fueran parte del grupo de medios que conforman el pool, un grupo de múltiples medios noticiosos que cubren a diario las andanzas presidenciales ya sea en la residencia oficial, en los despachos, en visitas internacionales o a bordo del avión Air Force One.
La AP ha sido parte del pool de la Casa Blanca desde que éste fue establecido hace un siglo.
Wiles, la jefa de gabinete, dijo que la acción en contra de AP se debe a que su manual de estilo es usado a nivel mundial como referencia por medios, universidades y más.
Además de la demanda, esta semana una coalición de 40 medios, incluyendo algunos cuya línea editorial es de derecha y tiende a ser afín a Trump, como Fox News y Newsmax— firmaron una carta dirigida a la Casa Blanca pidiéndole que revierta su decisión de bloquearle accesos a la AP.
“Las muchas organizaciones mediáticas que reportean sobre la Casa Blanca tienen diferentes enfoques editoriales, pero todos tienen el mismo interés colectivo en asegurarse de que no se excluya a nadie según sus preferencias que tienen protección constitucional”, agrega la carta.
Newsmax dijo en un comunicado, que se sumó a la carta porque, aunque entiende la “frustración” del presidente Trump en cuanto al tema del nombramiento del golfo y “no siempre está de acuerdo con los puntos de vista editoriales de la AP”, aun así “se debe apoyar el derecho de la AP, como una organización privada, de usar el lenguaje que prefiere en sus reportajes” y que prohibírselo establece un precedente preocupante.
Agencias