Cd. de México (13 febrero 2025).- El Colegio de Urbanistas de México (ECUM), analizó la reforma al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), y los cambios que prometen transformar el panorama habitacional de los trabajadores en México.

El ECUM, identificó aspectos tanto prometedores, como áreas de preocupación en la propuesta, ya que la reforma al Infonavit busca modernizar y adaptarlo a las necesidades contemporáneas del mercado laboral y habitacional.
Una propuesta controvertida, es la creación de una empresa filial del Infonavit, dedicada a la construcción de viviendas de interés social. Este cambio estratégico tiene como objetivo diversificar las opciones de acceso a la vivienda, permitiendo no solo la compra, sino también el arrendamiento de propiedades por parte de los trabajadores afiliados.
Dicho enfoque responde a la creciente demanda de viviendas asequibles y adaptarse a las realidades económicas de los trabajadores, ofreciendo flexibilidad en la manera en que pueden acceder a este derecho fundamental.
Sin embargo, es importante notar que, aunque la reforma ha sido aprobada, fueron presentadas más de 200 reservas que indican que aún hay aspectos específicos que podrían ser discutidos o modificados.
La reforma al Infonavit también ha generado debate y críticas, especialmente en relación con la gestión de los fondos de los trabajadores y la centralización de poder. Por tanto, mientras la reforma ha avanzado significativamente, su implementación completa y los detalles finales podrían estar sujetos a más discusiones y ajustes en el proceso legislativo.
El urbanista Juan Carlos Zentella Gómez, integrante del ECUM, expresó su perspectiva sobre la reforma con un tono reflexivo y humano:
“La reforma del Infonavit es un paso significativo hacia la modernización de uno de los pilares del bienestar social en México. Sin embargo, es crucial que cualquier cambio en esta institución preserve el equilibrio entre los intereses de los trabajadores, el gobierno y los empleadores. La transparencia en el manejo de los más de 2.4 billones de pesos que administra el Infonavit es esencial. Debe asegurarse que estos fondos se utilicen de manera eficiente, equitativa, beneficiando directamente a los trabajadores.”
Uno de los elementos más destacados de la reforma es el esquema de arrendamiento social. Bajo este modelo, los trabajadores podrán rentar viviendas del Infonavit, con un costo de alquiler que no exceda el 30% de su salario neto.
Al final del periodo de arrendamiento, tendrán la opción de adquirir la propiedad. Este sistema busca democratizar el acceso a la vivienda, ofreciendo una alternativa viable para aquellos que no pueden asumir el compromiso inmediato de la compra. No obstante, el ECUM ha subrayado la importancia de establecer mecanismos claros y justos para la gestión de este esquema, asegurando que no se convierta en una carga adicional para los trabajadores de menores ingresos, ni en una fuente de desigualdad.
El proceso de aprobación de la reforma generó debate público, particularmente debido a la velocidad con la que se aprobó en el Congreso de la Unión, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre la profundidad del análisis y la participación ciudadana.
La posterior discusión en la Cámara de Diputados ha permitido un mayor escrutinio y una participación más amplia de la sociedad civil, expertos y representantes de los trabajadores. Este proceso más inclusivo es visto por el ECUM como una oportunidad para refinar la reforma, asegurando que refleje las necesidades y expectativas de todos los sectores involucrados.
Redacción