Cd. de México (15 enero 2025).- Debido al posible riesgo de cáncer, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) revocó su autorización para el uso alimenticio y en medicamentos del colorante conocido como rojo 3 o eritrosina, presente en bebidas, dulces y snacks.

El organismo regulador estadounidense admitió una petición de 2022 por defensores de la seguridad alimenticia y de la salud, que instaron a la agencia a retirar su visto bueno a esa sustancia que tiñe de color rojo cereza los alimentos.
En un comunicado, la FDA lo consideró como un “asunto de ley”, después de que dos estudios demostraron cáncer en ratas de laboratorio expuestas a altos niveles de ese colorante. Aunque, la forma en que el colorante provoca cáncer en las ratas no se da en los seres humanos.
Los niveles de exposición de la gente suelen ser mucho más bajos y estudios realizados en otros animales y en personas no han mostrado los mismos efectos. La FDA estimó que su utilización en alimentos y medicamentos no está tan extendido como el de otros colorantes certificados.
Se aplica particularmente en caramelos, pasteles, galletas, postres congelados y glaseados. Y los fabricantes de alimentos dispondrán hasta el 15 de enero de 2027 para dejar de aplicarlo en sus productos y los de medicamentos hasta enero de 2028.
En 1990, la FDA ya había prohibido su uso en productos de cosmética después de que se detectara que una dosis muy alta estaba relacionada con el cáncer en experimentos con ratas, pero hasta ahora no había extendido el veto a los alimentos.
Este colorante está prohibido en la mayoría de sus usos alimentarios en países como China, Japón, Reino Unido y todos los miembros de la Unión Europea.
En México, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió los riesgos de consumir bebidas o comestibles con colorantes o aditivos, sustancias químicas usados en la industria alimentaria.

El colorante Rojo 3, es común en alimentos con aroma a fresa y frambuesa, en los destacan productos como: pastillas, chicles o gomas de mascar, gomitas de grenetina, polvos para preparar bebidas, gaseosas, jugos, pasteles, caramelos, helados, botanas, lácteos y snacks.
La eritrosina puede tener un efecto adverso sobre las funciones cognitivas y neuroconductuales. En niños puede provocar hiperactividad, deterioro del comportamiento, déficit psicológico y alteraciones bioquímicas.
Con información de EFE