Cd. de México (16 diciembre 2024).- Osiel Cárdenas Guillén, “El mata amigos”, ex líder del Cártel del Golfo fue deportado por el gobierno de Estados Unidos e ingresado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, donde enfrentará al menos cuatro juicios por los delitos de homicidio y posesión ilegal de armas de fuego.

La Oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) en Chicago, con apoyo de sus elementos en San Diego; Harlingen, Texas; Ciudad de México y la División de Operaciones Internacionales, trasladaron al fundador de Los Zetas, de la Penitenciaría de Terre Haute, Indiana, al Centro de Detención de Otay Mesa, en California, y lo entregaron a autoridades mexicanas en Tijuana, Baja California.
El Gobierno de Estados Unidos señaló que al “devolver a este peligroso individuo a México, donde enfrenta graves cargos, hemos dado un paso importante para salvaguardar a nuestras comunidades y defender el Estado de derecho”.
En tanto, funcionarios de la Fiscalía General de la República (FGR) confirmaron que
la entrega de Cárdenas Guillén, quien centró la operatividad de los cárteles del narcotráfico también en el secuestro, cobro de piso, trata de personas y robo de hidrocarburos, tuvo lugar en Tijuana y fue llevado al Altiplano para enfrentar cargos pendientes por delincuencia organizada, contra la salud y lavado de dinero.
El capo estuvo recluido desde 2010, en una prisión de máxima seguridad en Colorado, pagando una condena de 25 años, por los delitos de narcotráfico, lavado de dinero y extorsión.
El 7 de marzo de 2005, México concedió la extradición de Cárdenas Guillén, aunque su entrega no fue inmediata. Siendo hasta el 19 de enero de 2007 que fue extraditado a los Estados Unidos, donde enfrentó 19 cargos en una Corte Federal de Houston, Texas.
Para julio del 2009, durante su juicio, Cárdenas Guillén se declaró culpable de un cargo por narcotráfico, uno por lavado de dinero, y tres por extorsión e intento de asesinato de agentes federales estadounidenses.
A cambio de ello, al capo le fueron retirados otros 12 cargos en 2010, y se le dictó una sentencia de 25 años de prisión, así como una multa de 50 millones de dólares.
Tras la captura de Juan García Abrego, quien fuera recluido en un penal de Houston, Texas, el 14 de enero de 1996, Cárdenas Guillén se convirtió en el líder del Cártel del Golfo en 1998.
En abril del 2017, una investigación realizada por el diario estadounidense The Dallas Morning News, señaló que la declaración de culpabilidad acordada entre Cárdenas Guillén y Estados Unidos provocó “una violenta ruptura” entre los Cárteles del Golfo y Los Zetas, su exbrazo paramilitar.
Los Zetas comenzaron a pelear el territorio con el Cártel del Golfo, lo que condujo a la muerte de miles de personas en México y a lo largo de la frontera con Texas.
El Cartel del Golfo había perdido fuerza, y durante los últimos años, además del tráfico de marihuana y cocaína, se había expandido hacia el mercado de la heroína y las metanfetaminas, cuyos principales destinos eran Houston, Texas; Detroit, Michigan; y Atlanta, Georgia.
El 1 de julio de 2024 salió de la prisión de alta seguridad de Terre Haute, en el condado de Vigo, en Indiana, donde se encontraba recluido, pagando una condena de 25 años, por los delitos de narcotráfico, lavado de dinero y extorsión a agentes federales de Estados Unidos.
Con información de Semanario Zeta