Cd. de México (28 julio 2024).- El Ejército de Israel bombardeó de forma simultánea siete regiones del interior y el sur del Líbano, en respuesta al ataque de este sábado en la ciudad de Majdal Shams, en los Altos del Golán ocupados, donde han muerto al menos doce personas.

Los ataques se han dirigido contra las zonas de Sabrinha, Borj El Chmali, Beka’a, Kfar Kila, Rab a-Taltin, al Khyam y Tir Hafa, según un comunicado castrense.
“Durante la noche, la IAF atacó una serie de objetivos terroristas de Hezbolá tanto en el interior del territorio libanés como en el sur del Líbano, incluidos depósitos de armas e infraestructuras terroristas en las zonas de Chabriha, Borj El Chmali y Beqaa, Kfarkela, Rab El Thalathine, Khiam y Tayr Harfa”, ha comunicado el Ejército.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) ha confirmado que aviones de combate de Israel han atacado varias localidades, “registrando importantes daños materiales y heridos entre los vecinos”, sin aportar más detalles.
Además, Hizbulá y otros grupos proiraníes están evacuando posiciones en algunos puntos de Siria ante un posible ataque israelí, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de vuelta en el país tras su viaje a Estados Unidos, ha convocado una reunión de seguridad para evaluar la situación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí atribuye el ataque del sábado, en el que resultó afectado un campo de fútbol, al grupo chíi Hizbulá y le acusa de “haber traspasado todas las líneas rojas”. Aunque un portavoz ha reivindicado el lanzamiento de decenas de proyectiles contra una base militar en los Altos del Golán, niega estás detrás de esta acción.
“La masacre constituye el cruce de todas las líneas rojas por parte de Hizbulá. No se trata de un ejército que lucha contra otro Ejército; sino de una organización terrorista que ataca deliberadamente contra civiles. Israel ejercerá su derecho y su deber de actuar en defensa propia y responderá a la matanza”, ha aseverado el ministerio israelí, que ha asegurado que el cohete lanzado es un Falag 1 con 53 kilos de carga explosiva de fabricación iraní y el grupo libanés cuenta con él entre su arsenal.
El ministro de Exteriores libanés, Abdalá Bou Habib, ha descartado que Hizbulá lanzara de forma intencionada el ataque, ya que, según ha expresado en un comunicado, “desde el inicio del conflicto no ha disparado contra sitios civiles, sino contra posiciones militares”.
El ministro ha planteado otros escenarios como que este ataque “fuera obra de otras organizaciones, un error israelí o un error de Hizbulá” y ha pedido abrir una investigación internacional para esclarecer lo sucedido.
Asimismo ha advertido de que “un ataque total por Israel contra el Líbano provocaría el deterioro de la situación en la región y el estallido de una guerra regional”.
Irán ha advertido a Israel de las “consecuencias imprevisibles” de nuevas “aventuras” militares en el Líbano.
“Cualquier acción (…) por parte del régimen sionista puede conducir a un empeoramiento de la inestabilidad, la inseguridad y la guerra en la región”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Nasser Kanani.
Israel, por su parte, ha rechazado estas palabras y ha asegurado que es el momento para que el mundo responsabilice “plenamente a Irán y a sus aliados” de sus actos, señalando a Hizbulá, Hamás y los rebeldes hutíes de Yemen, que el pasado fin de semana atacaron Tel Aviv causando un muerto.
“Hizbulá, el brazo largo de Irán, dirigió su fuego contra una población civil. Hizbulá no distingue entre judíos y no judíos, y su objetivo es matar a ciudadanos israelíes, sean quienes sean”, subrayó.
Agencias