Ciudad de México, México (10 de Noviembre de 2020).- Las autoridades investigaban el martes la actuación de la policía de Cancún, una conocida localidad turística del sureste mexicano, que dispersó con disparos una manifestación de feministas que protestaba por el asesinato de una mujer. El resultado fue un número indeterminado de lesionados, entre ellos dos periodistas que resultaron heridos de bala.

Tanto el gobernador del estado de Quintana Roo, Carlos Joaquín, como la alcaldesa de Cancún, Mara Lezama, condenaron los actos violentos ocurridos el lunes por la noche que calificaron de “lamentables” y de los que ambos responsabilizaron a la policía.

Pero Joaquín aseguró que la orden de dispersar a los manifestantes la dio el director de la policía local, mientras Lezama sostuvo que el Ayuntamiento no tiene a su cargo elementos de policía.

La seguridad en Cancún está bajo la coordinación y mando único del estado desde el 7 de junio de 2019.

“Lo que procede es que el gobernador indague y aclare lo que sucedido, declaró el martes el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Se debe de actuar sin contemplaciones… No se debe utilizar la fuerza, utilizar armas, disparar, eso tiene que ver con actitudes autoritarias que no se acomodan a los nuevos tiempos, agregó.

El gobierno federal emitió un comunicado a medianoche en el que, además de pedir una investigación, informó que un periodista fue agredido físicamente por policías, que otro resultó herido “por impacto de arma de fuego y personas defensoras de derechos humanos habrían resultado lesionadas”.

En un comunicado el martes la Comisión Nacional de Derechos Humanos elevó a dos los periodistas heridos de bala, ambos colaboradores de medios locales.

La marcha del lunes fue convocada después de que la fiscalía anunció el hallazgo en Cancún del cadáver de una mujer de 20 años que había sido reportada como desaparecida unos días antes.

La oficina de Derechos Humanos de la ONU condenó “el uso excesivo de la fuerza, incluido el uso de armas de fuego” en una manifestación que exigía justicia por el asesinato de una joven y denunció los abusos policiales contra reporteros y observadores de derechos humanos.

Un video publicado por la Red de Periodistas de Quintana Roo mostró a unos 100 manifestantes en el Ayuntamiento el lunes por la noche, algunos de los cuales estaban derribando una barrera en la entrada. En el video se escuchan los disparos mientras la gente corre.

Después de la balacera, medios locales reportaron que agentes de la Guardia Nacional se apostaron alrededor del Ayuntamiento.

La alcaldesa dijo en un video en su cuenta de Twitter que los agentes municipales están a cargo del gobierno estatal por lo que anunció que interpondrá denuncias penales “contra los elementos policiacos que actuaron de manera indebida, ilegal e inmoral”.

Según el gobernador, la alcaldesa es la única que tiene capacidad para destituir al director de la policía local, Eduardo Santamaria, a quien señaló como la persona que “dio la instrucción de disparar al aire para dispersar a los manifestantes”.

No obstante, Joaquín dijo que había ordenado al secretario de Seguridad Pública estatal, Alberto Capella que “no hubiera ningún tipo de violencia o agresión en contra de los manifestantes” y que si esa orden no se transmitió a la policía de Cancún, él actuaría en consecuencia.

A través de su cuenta de Twitter, Capella dijo que “no hay policías estatales que hayan intervenido en ese vergonzoso hecho”.

Agregó que vamos a aclarar con precisión en las próximas horas quiénes participaron.

El Comité para la Protección de los Periodistas, una organización no gubernamental con sede en Nueva York, exigió garantías para que la prensa trabaje con seguridad en Cancún y pidió una investigación creíble y exhaustiva en las agresiones contra manifestantes y reporteros.

Aproximadamente una docena de mujeres han sido asesinadas en el estado de Quintana Roo en lo que va del año. El gobernador se había reunido con grupos de mujeres horas antes de los eventos violentos del lunes.

AP Noticias