Ciudad de México, México (3 de Septiembre del 2020).- A 22 años de la matanza de Acteal donde, presuntamente, grupos paramilitares asesinaron a 45 indígenas tzotziles, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, ofreció una disculpa pública a nombre del Estado mexicano a personas sobrevivientes y familiares de víctimas; asimismo, celebraron un acto de reconocimiento de responsabilidad y suscribieron un acuerdo de solución amistosa.

Hoy celebramos un acto de justicia en el que, a nombre del Estado mexicano asumimos la responsabilidad de los lamentables hechos contra la comunidad de Acteal el 22 de diciembre de 1997. Estamos en este acto para ofrecer una disculpa pública a las víctimas, a familiares, a la comunidad de Acteal y al pueblo tzotzil por este profundo agravio, expresó.

En presencia de la subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Martha Delgado Peralta, el subsecretario recalcó que, desde el inicio de esta administración federal y con el acompañamiento permanente de las autoridades del estado de Chiapas, se establecieron pláticas con un grupo de familiares de víctimas de esta tragedia y “hoy culmina este proceso de diálogo con la firma de dicho acuerdo entre víctimas, familiares de las personas fallecidas y el Estado mexicano, lo cual manifiesta una suma de voluntades”.

Reiteró que el propósito es sumar a la unidad y al reencuentro de la comunidad de Acteal, en Chiapas, para retomar el camino de la paz y el progreso, “avancemos en la reconstrucción del tejido social y el abatimiento de la desigualdad en esa entidad”.

Destacó que el acuerdo de solución amistosa firmado hoy en la sede de la Secretaría de Gobernación incluye a 30 víctimas –18 personas fallecidas y 12 sobrevivientes–, no obstante que respeta y deja a salvo los derechos de otro grupo de víctimas que asumieron otras vías a este acuerdo,lo hacemos con convicción y sin condiciones; lo hacemos porque las omisiones y negligencias del Estado mexicano arrancaron la esperanza a 45 personas indígenas tzotziles y a sus familias.

Subrayó que el Estado mexicano asume la responsabilidad y ofrece la disculpa pública por este suceso doloso e indolente, “expresión de un Estado anquilosado y ajeno a los derechos e intereses de la comunidad que pretendió ocultar esta tragedia.

Redacción