Nueva York, Nueva York (18 de marzo de 2020).- El biólogo y experto en enfermedades infecciosas Adolfo García-Sastre busca una vacuna para el COVID-19 desde el hospital Mount Sinai, le recomendó a Latinoamérica que tome “medidas tempranas de contención” para ralentizar el coronavirus “mucho más de los que se está frenando en otros países”.

El catedrático español saluda con el codo en la Quinta Avenida de Nueva York, donde se ubica la sede del instituto que dirige, el “Global Health and Emerging Pathogens”.

“Hay que fijarse en los ejemplos que estamos teniendo ahora e intentar medidas tempranas cuando todavía hay pocos casos, cuando todavía los casos se pueden detectar y aislar, y saber que no todos los casos será posible detectarlos y aislarlos”, dijo García-Sastre en entrevista.

García-Sastre considera que en “países como España e Italia, quizá, si se hubieran podido tomar (medidas) antes, hubiese dado lugar a que las infecciones no hubiesen subido tan rápidamente”, por lo que recomienda a los ciudadanos de países donde todavía no hay muchos casos como en Latinoamérica que tomen “medidas de distanciamiento” y que “haya menos contacto” entre las personas.

Y a las autoridades que “cierren colegios y espectáculos” para conseguir que el virus se propague “de una forma más lenta”.

García-Sastre destaca el caso de Corea del Sur, que decidió tomar medidas de contención “desde el principio”, lo que le permitió ralentizar la expansión del COVID-19.

Pero una vez que la enfermedad “está mucho más extendida”, entonces “el diagnóstico a lo mejor no es posible o es muy difícil”. En este caso, incluso recomienda que sería mejor que la gente no vaya a diagnosticarse a los hospitales para evitar transmitir o contraer la enfermedad.

Pero sobre todo, recomienda no seguir el ejemplo del Reino Unido de promover el contagio porque, según su parecer, esto puede causar muchas muertes.

“El no tomar ninguna medida e intentar que todos se contagien cuanto antes mejor para que se reduzca la transmisión del virus va a hacer que se aumente el número de casos severos a un nivel muy alto durante un determinado tiempo y va a haber gente que va a morir porque no va a tener acceso a atención hospitalaria. Eso para mi es una cosa que no se debería hacer”, dice García-Sastre, doctor “honoris causa” por la universidad de su tierra natal, Burgos.

Además, muestra su deseo de que Londres “cambie la actitud que tiene ahora, escuche a los científicos que es lo que decimos y que empiece a poner medidas de contención como se está haciendo en otros muchos sitios”.

“Si tomamos en cuenta lo que ha pasado con antiguas pandemias de gripe, normalmente ocurren en dos o tres ondas. Ahora mismo, estamos en la primera onda. Seguramente empiecen a bajar las infecciones, pero no se agoten del todo durante el verano y luego empiece otra vez otra onda en invierno, que puede ser que sea la mayor”, explica antes de precisar que dependerá del número de personas que se infecten ahora.

Tras la tercera, el virus -dice- se quedará entre nosotros “como un virus estacional normal, respiratorio, que afectará fundamentalmente a niños que hayan nacido después de esta pandemia, que son los que no tienen inmunidad”, pero que no será grave.

Con información de EFE