Ciudad de México, México (12 de septiembre de 2019).- La dieta keto y el ayuno intermitente representan riesgos para la salud y son poco eficaces por recomendar la ingesta de grasas y proteínas en exceso, se corre el riesgo de aumentar el ácido úrico, colesterol y los triglicéridos en el organismo, alertó Raquel Valenzuela Argüelles, nutrióloga de la Dirección General del Deporte Universitario.

Detalló que este tipo de dietas son hiperprotéicas, es decir, se basan en el consumo abundante de proteínas, y son bajas en carbohidratos, cuyo consumo reducido conducen a un déficit de energía, explicó.

“Estas dietas no promueven buenos hábitos de alimentación, que debería ser el objetivo a largo plazo, porque no se llevan a cabo por periodos prolongados. Pueden propiciar la pérdida de peso, pero no se pierde grasa, sino líquidos, masa muscular o tejido magro”.

El consumo de proteínas en exceso (carnes, huevo y leche, entre otras) detonan el riesgo de aumentar los niveles de ácido úrico, colesterol y triglicéridos.

“Este proceso se contrapone con el principio de búsqueda de la salud”.

En cuanto a los ayunos intermitentes, la nutrióloga destacó que su carta de presentación es desintoxicar el cuerpo, y aunque se asegura que son benéficos por esa razón, en realidad el organismo es sometido a un estado de estrés.

Entonces su reacción natural es protegerse: al continuar con las actividades cotidianas y carecer del combustible necesario, empieza a quemar masa muscular y a producir sustancias que tienen más efectos perjudiciales que benéficos para la salud.

“En suma, el ayuno intermitente y la dieta keto no son sostenibles; es decir, no cumplen con el propósito de crear buenos hábitos de alimentación. Además, si se habla de costo-beneficio, también es importante prever el efecto rebote”.

La experta aconsejó buscar una dieta que promueva hábitos de alimentación sanos, que sea sostenible y equilibrada; es decir, que contenga todos los nutrimentos en las cantidades que cada persona requiere.

Con información de Agencia Quadratín