Ciudad de México, México (12 de marzo de 2019).- En 1 de cada 3 muestras tomadas en tres ciudades mexicanas, la especie en el plato no era la especie la que se ofrecía en el menú o la etiqueta de acuerdo con un estudio realizado por Oceana, la mayor organización internacional centrada exclusivamente en la conservación de los océanos.

La investigación detectó que 31% de las casi 400 porciones de pescado analizadas en restaurantes, supermercados y pescaderías en Ciudad de México, Mazatlán y Cancún, no correspondían con el nombre de venta.

“Los resultados del análisis de las casi 400 muestras provenientes de tres ciudades nos dicen que todos los días cientos de consumidores en México piden una especie y reciben otra”, dijo Renata Terrazas, directora de campañas de transparencia de Oceana México.

En un comunicado, informaron que en los supermercados fue donde se registraron peores prácticas de sustitución y hasta de fraude, ya que productos baratos son vendidos al público con el nombre y precio de productos caros.

De acuerdo con la investigación, el pescado más sustituido fue el marlin, seguido por la sierra, el mero, el huachinango y el robalo.

El estudio reveló una alta correspondencia entre la disponibilidad de una especie de pescado, su demanda entre el público y su precio, por lo que es más común el engaño con las especies favoritas de las personas. Es en esos casos que el engaño en ocasiones esconde un posible fraude, ya que se venden especies más baratas, como el basa, bajo el nombre y el precio de especies caras, como el mero.

“Casi 60% de la sustitución se dio por un producto de menor valor. Resaltan los casos del mero, robalo y huachinango, que fueron comúnmente sustituidos por basa, tilapia o raya. El 40% restante tuvo una sustitución por un pescado de similar valor, pero menos conocido”, detalló Pedro Zapata, vicepresidente de Oceana México.

Aquí les compartimos el estudio llamado Gato x Liebre.

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Redacción