Ciudad de México, México ( 21 de julio de 2017)-. En la joya inmobiliaria de la colonia Escandón en Miguel Hidalgo, además de mentirle a las autoridades con manifestaciones falsas, hay quienes tienen permisos para remodelar con el fin de edificar casas.

En Salvador Alvarado 72, una antigua escuela tiene permiso para remodelar, pero a todas luces corresponde a una ampliación.

Albañiles laboran a escondidas, incluso al ver la cámara de Azteca Noticias  quieren dar cerrojazo a la obra.

escuela

Organizaciones de vecinos identificaron estos mismos casos en la mayoría de las delegaciones de la capital.

 “Irregularidades enormes en la delegación tanto Miguel Hidalgo como en la Benito Juárez. Hemos detectado en Iztapalapa sobre Ermita-Iztapalapa hay una muy grande y también en Coyoacán.”, comentó  Jesús Suárez, integrante de la Red de Vecinos Organizados

Para la presidenta de la Comisión de Vivienda de la Asamblea Legislativa, Dunia Ludlow, esto no se entiende sin la complicidad de las autoridades locales.

 “Corrompen al notario para que el notario de todos los permisos y continuidad a las diferentes instancias y entonces no salimos del proceso que lleva la delegación (…) De desarrollo urbano hay corrupción, pero especialmente en las delegaciones”

Por su parte, la Seduvi, que vigila usos de suelo, es clara y amaga con quitarle el poder a los encargados de las obras con pisos de más o que voluntariamente confunden remodelaciones con ampliaciones.

“Hemos sancionado a 62 responsables de obra, 17 de ellos por haber comprobado que no vigilaron la normatividad que les construyeron más pisos de más de los que ellos habían avalado”, comentó en entrevista  Felipe Gutiérrez, titular de dicha dependencia.

Y, las leyes, ahora obligan a las inmobiliarias a dejar fianzas ante cualquier error.

 “Con esa garantía se van a tirar los pisos de más y además se va a garantizar pues a quienes hayan comprado de buena fe que se les pueda resarcir sus pagos”, detalló la asambleísta del PAN, Margarita Martínez Fisher.

Aunque esto todavía no es una realidad por la lluvia de amparos que han interpuesto las inmobiliarias.

Lo cierto, es que edificar mal además de ser un fraude deja perdidas millonarias a las arcas públicas de la ciudad de México.

“Si hacemos un promedio de que cada vivienda en la Ciudad de México cuesta 2 millones de pesos, estaríamos hablando de 1000 millones de pesos anuales que en vez de regresar a la ciudad se van a los bolsillos de autoridades corruptas principalmente delegacionales”,concluye la asambleísta Dunia Ludlow

***Nota de Irving Pineda ( @IrvingPineda ) transmitida el 20 de julio de 2017 en Hechos Noche con Jaime Guerrero