Cd. de México (18 febrero 2026).- Entre un puñado de casos recuerda: ocurrió en alguna latitud de México y la protagonista fue una adolescente. Toda la comunidad, todos alrededor sabían quién había asesinado a su mamá; incluso la autoridad, pero no hicieron nada. Ella quiso buscar justicia por mano propia y se adhirió “voluntariamente” a uno de esos grupos criminales que se abanderan en los estados.
“¿Podríamos en serio decir que eso fue reclutamiento voluntario? Pues no”, calificó Tania Ramírez Hernández, directora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).