Ciudad de México, México (5 de septiembre de 2018).- En México el uso de la banca por internet y las operaciones de transferencias electrónicas han sido desdeñadas por el grueso de la población. Puede que se deba a nuestra suspicacia característica que evita a toda costa “ser chingado”, la parte amarga de esa dualidad -Chingar o ser Chingado- que describió Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad.