Cd. de México (14 agosto 2026).- La disputa por la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a partir de septiembre de 2027 tiene su origen en una contradicción entre dos disposiciones de la Constitución. Legisladores reconocen que esto podría provocar una crisis en el máximo tribunal en próximas semanas.

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Coexisten artículos contradictorios que podrían provocar incertidumbre
El artículo 94, reformado en 2024, establece que la Presidencia de la Corte se renovará cada dos años de manera rotatoria, en función del número de votos obtenidos por cada candidatura en la elección judicial. Bajo este mecanismo, la segunda candidatura más votada asumiría la Presidencia después de quien obtuvo la mayor votación.
Sin embargo, el artículo 97 conserva una disposición que señala que cada cuatro años el Pleno elegirá de entre sus integrantes a la persona titular de la Presidencia. Esa coexistencia genera la antinomia jurídica: un artículo apunta a un sistema basado en los resultados de la elección popular y otro mantiene la elección interna del Pleno.

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La senadora priista Carolina Viggiano acusó a Morena de no haber corregido la contradicción constitucional para conservar margen de decisión política:
“No lo quiso hacer Morena, y no lo quiso hacer porque quería tener las dos cartas para ver qué le conviene. Eso es lo que realmente pasó.”
Viggiano también cuestionó la legitimidad de la elección judicial de 2025 y criticó que la Corte enfrente una disputa sobre su propia Presidencia.
“Lo pueden hacer a la hora que quieran. Tienen la mayoría, una mayoría espuria, pero la tienen. Lo cierto es que también en esa elección, donde alguien tuvo un primero y un segundo lugar, también eso es espurio; también eso es trampa. Eso no existe, porque todos nos dimos cuenta cómo lo hicieron, con un acordeón como el que distribuyeron por todo el país. Entonces, francamente, ese segundo lugar que la ministra está peleando, no es real, es ilegítimo. Finalmente hay un juicio ya de la sociedad, más allá del juicio que hagan los ministros de la Corte. Lo que sí es cierto es que ha quedado demostrado todos los días que no tenemos una mejor justicia, que no hemos terminado con esas prácticas y que todo lo que dijeron combatir, hoy está ahí presente, incluso en mayor medida. ¿Entonces realmente lo van a solucionar? No sé si al estilo de la tómbola o cómo lo van a hacer pero realmente deberíamos hacer todo apegado a derecho. Un tribunal tiene que dar el ejemplo de que hace las cosas en el marco de la legibilidad. Y lo que estamos viviendo es patético, es vergonzoso. Y eso explica porque justamente buscamos justicia en organismos internacionales“, expresó la priísta.
En contraste, el diputado morenista Arturo Ávila pidió esperar la definición legislativa y evitar cualquier intervención que afecte la autonomía judicial:
“No quiero anticipar a hacer ningún pronunciamiento que implique una línea específica de cuál va a ser la ruta legislativa Y menos un pronunciamiento en un sentido en el que pueda afectar a un poder que es independiente como el poder judicial o la suprema corte de justicia”.
Para la oposición es imprescindible precisar a la brevedad cuál de las dos reglas constitucionales debe prevalecer para determinar la Presidencia de la SCJN en 2027.
Ángel Gallegos