Cd. De México (29 de julio 2026).- El inicio de las consultas públicas para elaborar los nuevos Lineamientos Generales sobre los Derechos de las Audiencias provocó un nuevo choque entre el oficialismo y la oposición en el Congreso de la Unión. Mientras Morena y el PT defendieron la propuesta como un mecanismo para fortalecer la responsabilidad de los medios, legisladores del PRI y otros grupos parlamentarios advirtieron que las nuevas reglas podrían convertirse en un instrumento de censura y control gubernamental.

El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, sostuvo que el gobierno federal pretende utilizar los lineamientos para influir en los contenidos informativos y limitar la libertad de expresión, tras la desaparición de los organismos autónomos encargados de la regulación del sector.

“Lo que quieren es controlar las audiencias… Es la ley Maduro, la ley censura… No debemos permitir el ataque a la libertad de expresión.”

Desde la mayoría legislativa rechazaron esas acusaciones. El coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, afirmó que no existe un riesgo para la libertad de expresión y sostuvo que es necesario discutir mecanismos que promuevan una mayor responsabilidad en los contenidos informativos.

“No está en riesgo el derecho a la libertad de expresión pero hay que ser responsables y también autocríticos porque hay ahora medios de comunicación que tienen espacios noticiosos que no son noticiosos, sino que son una campaña permanente de denostación y ¿cómo paras eso? ¿Cómo regulas eso?”.

En el mismo sentido, el vocero de los diputados de Morena, Arturo Ávila, aseguró que los únicos preocupados por los lineamientos son quienes difunden información falsa.

“Los lineamientos dicen no difundir información falsa. ¿Quién podría estar en contra?… Seguramente los del PRI, los del PAN y algunos medios de comunicación.”

La respuesta del PRI elevó el tono del debate. El coordinador de los diputados priistas, Rubén Moreira Valdez, acusó a Morena de intentar imponer un modelo de censura sin precedentes.

“Con todo respeto, Morena se atrevió a lo que no se atrevió Victoriano Huerta. Así se los digo de claro. Ellos quieren que el gobierno decida qué escucha el pueblo, qué vé el pueblo, y qué opiniones aprecia el pueblo. Y quiere censurar a todos los medios de comunicación. Quiere callar a los periodistas ¿cómo? poniéndoles multas, presionándolos, quitando las concesiones. Eso es lo que es Morena: Es una pandilla de fanáticos que quieren instalar un régimen estalinista donde todo pase por la censura. Eso es lo que estamos viendo en un reglamento de más inconstitucional con multas desproporcionadas que afecta a todos a nosotros los ciudadanos porque tenemos el derecho a estar informados tenemos el derecho a decidir que vemos eso es lo terrible que estamos viendo”, dijo Moreira Valdez.

Por su parte, el diputado Gibrán Ramírez propuso que la Presidencia de la República y los gobiernos emanados de Morena se sujeten a los mismos lineamientos que pretenden aplicar a los medios de comunicación. Argumentó que, si el objetivo es corregir imprecisiones y distinguir información de opinión, las conferencias matutinas también deberían estar sujetas a ese escrutinio.

“Si le aplicáramos a la mañanera los lineamientos que ellos quieren para los medios, cada día tendrían que estar disculpándose de las imprecisiones o falsedades del día anterior (…) Si les parece tan bien, que tengan en sus oficinas de comunicación social a un defensor de las audiencias. Nombrado por entidades académicas y organizaciones de la sociedad civil que tienen que someter al gobierno a escrutinio. Si ellos están dispuestos a hacer eso tendrían credibilidad para gestionar o para hacer avanzar ese tipo de iniciativas. No lo harán. No lo tienen. Tienen ahí el caso de Salomón Jara y el manejo que ha hecho de la comunicación (en el gobierno de Oaxaca) donde inclusive llaman a no atender a ciertos periodistas en particular, haciendo listas negras. Si les interesará la libertad de expresión, empezarían en casa, pero no les interesa eso, les interesa construir una imagen que ellos quieren y, si hay imágenes distintas del país, obligar a las personas a retractarse o a disuadirse a autocensurarse para no caer en esos casos”, expresó Ramírez Reyes.

Finalmente, Rubén Moreira calificó como una simulación las audiencias convocadas para discutir los lineamientos, al sostener que el resultado ya está definido por el gobierno federal.

“Las consultas son una farsa. Mira lo dijeron ayer y empieza hoy la consulta. No hay foros abiertos no hay grandes debates no se está invitando por ejemplo al congreso o algún otro sitio a los grandes especialistas de México y del mundo. Deberíamos de invitar a los opositores de Venezuela a los opositores de Nicaragua para escuchar lo que allá pasó punto es una farsa esa consulta”, recalcó el líder del tricolor.

Ángel Gallegos