Cd. de México (08 julio 2026).- La exigencia del gobierno de Claudia Sheinbaum para que Estados Unidos aclare si el FBI participó en el operativo que llevó a Ismael “El Mayo” Zambada a ese país, en julio de 2024, abrió un nuevo frente de confrontación política en el Congreso. Mientras legisladores de Morena denunciaron una pérdida de confianza en la relación bilateral e incluso actos de injerencia, la oposición acusó al gobierno de desmantelar la cooperación con Washington y de proteger a políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado.

La controversia surgió después de que trascendiera que el FBI exhibe en un museo la avioneta utilizada en el traslado de Zambada y atribuye a esa agencia un papel en el operativo, una versión que contrasta con la explicación ofrecida previamente por el entonces embajador de Estados Unidos en México, quien sostuvo que ninguna autoridad estadounidense participó en la captura.
Morena advierte deterioro en la confianza con Estados Unidos tras polémica por el caso “El Mayo” Zambada; oposición exige transparencia sobre paradero de Rocha Moya
El vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, sostuvo que la confianza entre ambos gobiernos atraviesa su momento más delicado.
“Lo peor que puede pasar en una relación entre dos naciones como las nuestras es la pérdida de la confianza… Me parece que de momento sí. La pérdida de la confianza es fundamental.”
Ávila afirmó que corresponde al Ejecutivo definir la respuesta y no descartó que pueda ir desde solicitudes formales de información hasta medidas de carácter diplomático o comercial.
“Todo puede pasar, pero la relación tiene que ser inteligente… la mejor decisión corresponderá al Ejecutivo, específicamente a la presidenta de México.”
Desde el PAN, el senador Enrique Vargas pidió fortalecer la cooperación bilateral y sostuvo que las autoridades mexicanas deben mejorar la comunicación con Washington para esclarecer lo ocurrido.
“Debe de haber cooperación… el gobierno federal debe de tener más comunicación con el gobierno de los Estados Unidos.”
El coordinador del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, calificó el traslado de Zambada como un “secuestro” y acusó a Estados Unidos de actuar con una política intervencionista.
“Para nosotros es un secuestro… Es una abierta injerencia sin ninguna duda.. Vinieron a México y se llevaron al Mayo. Van allá (a Venezuela) y se llevan a un presidente. Hacen lo que quieren, porque están en esta lógica de que ya no hay derecho internacional vigente, porque lo rompió Estados Unidos, y hay una crisis de todos los organismos internacionales para hacer valer el derecho internacional”, dijo Sandoval
En la misma línea, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín consideró que las versiones ofrecidas por Estados Unidos son contradictorias y respaldó la exigencia de una explicación oficial.
“Lo que hace la presidenta es decirle: ‘Bueno qué respeto nos tenemos si en un tema tan delicado, como la extracción de un criminal, puede mostrar dos caras: a uno te lo llevas; y al otro también te lo llevas, te llevas a su familia, le das condiciones especiales y no nos dices cuáles son esas condiciones de aplicar esas dos medidas’. Es un poco como la FIFA porque ella sí es penalty y aquí no”.
Por su parte, el senador morenista Higinio Martínez afirmó que el punto central es determinar si agentes estadounidenses actuaron en territorio mexicano sin autorización.
“Los flancos están abiertos. Desde hace tiempo. No por decisión de nosotros, los mexicanos, no por decisión del gobierno. Es una decisión o son varias acciones de decisiones del gobierno de los Estados Unidos que no pueden ser aceptados, tolerados, por ningún gobierno mexicano y menos por el que preside la doctora Claudia Sheinbaum. Entonces no es nuevo frente, no es un nuevo flanco. Primero, no puede haber una injerencia de un gobierno extranjero en nuestro país sin autorización y sin que esté dentro del marco de la ley. La probable participación del FBI en los hechos de Sinaloa y puede ser una injerencia externa de elementos policiacos (…) Lo que estamos diciendo y lo que está planteando la presidenta es que se nos diga se nos informe desde allá de Estados Unidos cuál fue la participación de ellos en esa relación que tenemos y que sigue siendo el tema fundamental es una relación de coordinación no de subordinación la que tiene México con los Estados Unidos” expresó el morenista Martínez.
La oposición aprovechó el debate para cuestionar la política de seguridad del gobierno federal. El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, criticó la decisión de reservar información relacionada con las declaraciones del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y exigió que sean públicas.
“Exigimos dos cosas: que no se oculte información… que hagan pública la declaración de Rocha Moya y que se le detenga para que sea procesado.”
Anaya también acusó al gobierno de concentrarse en la forma en que Zambada llegó a Estados Unidos, en lugar de investigar los presuntos vínculos del narcotraficante con actores políticos.
“En lugar de estar preguntando quién lo detuvo… deberían de estar preguntando con qué políticos de Morena tiene vínculos (…) La gente tiene memoria y creo que les va a salir muy caro este asunto de proteger al narco gobernador y de ocultarle la información al pueblo de México. A la gente no le gusta que se oculte la información. Esta decisión que tomó el gobierno de Morena de ocultar por cinco años, fíjense nada más, cinco años nadie va a poder saber lo que dijo el narcogobernador Rubén Rocha Moya en su declaración. Eso es absolutamente inaceptable. Nosotros exigimos que se haga público, que se detenga a Rocha Moya y que se le hable a la gente con transparencia. El que nada debe, nada teme. Si no tuvieran pecados escondidos en el clóset, pues harían pública esa declaración”, concluyó Anaya Cortés.
Ángel Gallegos