Cd. de México (18 septiembre 2025).- Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara, regresará al tribunal de Nueva York el 16 de octubre para una audiencia en la que estarán presentes representantes del Buró Federal de Prisiones (BOP), que abordará las medidas de alta seguridad y aislamiento que pesan actualmente sobre el capo.

El juez encargado Frederic Block fijó esa audiencia después de que los abogados del narco mexicano incidieran durante toda la sesión de hoy en que a su defendido se le debe rebajar o eliminar ese exhaustivo protocolo de seguridad, porque no representa una amenaza de tal calado.

A Caro Quintero se le acusa en Estados Unidos de dirigir una empresa criminal; asesinato -incluyendo el secuestro, la tortura y el homicidio del agente especial de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena en 1985-; más dos cargos de distribución internacional de narcóticos y otro por uso ilegal de armas de fuego para promover el narcotráfico.

«Quintero es mayor que El Chapo y su caso (el de Joaquín Guzmán Loera) era mucho más peliagudo porque protagonizó intentos exitosos de fuga. (Caro Quintero) pasó 28 años en prisión hasta que fue liberado legalmente», comentó el abogado Mark DeMarco al ser preguntado por Bloc qué diferenciaba a su defendido de El Chapo.

Una celda de 3 metros cuadrados

El abogado de Caro Quintero pasó a detallar que el conocido como «Narco de narcos» está recluido actualmente en una celda de dimensiones 6 por 6 pies, es decir, 3,3 metros cuadrados, en la que el equipo legal ni siquiera puede reunirse con él para preparar adecuadamente su defensa.

Así, instó a la Fiscalía a que aceptara su traslado a una habitación aledaña con capacidad de reproducir material audiovisual durante los encuentros de Caro Quintero con sus abogados.

El equipo fiscal, liderado por Francisco Navarro y Saritha Komatireddy, respondió que no han recibido ninguna petición formal al respecto para poder ejecutar este cambio pero que, en cualquier caso, era una cuestión que debían remitir al BOP.

Fue entonces cuando DeMarco aseguró que el Buró Federal de Prisiones no está atendiendo sus solicitudes y el juez Block estableció la próxima audiencia.

El Gobierno estadounidense ha optado por tomar estas medidas tras supuestas evidencias de la DEA y el FBI que apuntan a que el capo coordinó asesinatos, envíos de drogas y finanzas del Cártel de Sinaloa incluso desde prisiones mexicanas, a través de su hermano Miguel Ángel Caro Quintero.

Sus abogados han negado la mayor y piden que se tenga en cuenta también su salud -aunque EFE pudo constatar hoy que aparentemente no ha empeorado desde que fuera enviado por México a Estados Unidos en febrero- y su supuesta falta de implicación reciente en crímenes violentos.

Sin fecha para juicio

Durante la vista de este jueves, la Fiscalía volvió a incidir también en la «complejidad» del caso y en el tiempo que está demorando reunir y analizar toda la evidencia, que incluye hasta grabaciones del interrogatorio y tortura a ‘Kiki’ supuestamente ordenado por Caso Quintero.

No hay fecha prevista para juicio si el capo continúa sin alcanzar un acuerdo con el Gobierno estadounidense y se estableció otra audiencia, complementaria a la de octubre, para actualizar el estado del caso el 19 de marzo.

«El narco de narcos» fue transferido desde México a Estados Unidos junto a otros 28 cabecillas de distintos carteles mexicanos, entre los que también se encontraban Vicente Carrillo Fuentes y los hermanos Treviño Morales, cofundadores del Cartel de los Zetas.

EFE

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