Cd. de México (27 julio 2025).- Alrededor de 200 personas participaron en la tercera marcha contra la gentrificación que se realizó durante este mes, y la manifestación terminó “sin incidentes”, informó el Gobierno de la Ciudad de México.

La marcha reunió a ciudadanos inconformes con el fenómeno del encarecimiento de los precios de la vivienda y el desplazamiento de pobladores de algunos barrios por otros con mayor poder adquisitivo, desarrolladores inmobiliarios o espacios para alojamiento, un descontento observado en otras ciudades del mundo.

Los contingentes, en su mayoría vestidos de color negro portando pancartas y cartulinas con leyendas contra el fenómeno social y ondeando una que otra bandera de Palestina, iniciaron su marcha, pero se dirigieron a la Plaza de la Constitución, y no hacia la embajada de Estados Unidos como lo tenían planeado.

Los manifestantes dijeron que cambiaron la ruta debido a la importante presencia de granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana local, quienes por cierto encapsularon a encapuchados y les decomisaron diversos objetos peligrosos.

Esta vez, la marcha abarcó del Hemiciclo a Juárez al Zócalo, en la zona centro de la capital mexicana, dijeron las secretarías de Gobierno y de Seguridad Ciudadana, negocios y habitantes de la ruta que recorrería la manifestación fueron notificados previamente, mientras que policías y otros funcionarios vigilaron la jornada.

Al inicio de la marcha, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó del retiro a manifestantes de “objetos que podrían ser utilizados para agredir o causar daño al mobiliario público”. Más tarde, detalló que se trató de bates, cadenas y un martillo, entre otras cosas. No se reportaron arrestos.

La primera marcha contra la gentrificación se realizó el 4 de julio en la colonia Condesa, una zona turística con amplia presencia de visitantes extranjeros. La segunda manifestación se efectuó el 20 de julio sobre la avenida Insurgentes, al sur de la Ciudad de México.

En ambos casos, se registraron algunos destrozos y pintas en negocios y mobiliario público, así como algunas consignas contra turistas de otros países que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como xenófobas.

Tanto la mandataria como la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, han defendido el derecho a la libre manifestación y al mismo tiempo han llamado a evitar expresiones discriminatorias.

Además, ante el descontento por la gentrificación, Brugada anunció medidas para enfrentar este fenómeno, como impulsar la construcción de vivienda asequible y regular los precios de las rentas, y convocó a foros para discutir las políticas públicas que requiere la capital.

Agencias

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