Cd. de México (05 junio 2025).- El nuevo Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), que vigilará a todos los jueces en México, también se dibuja afín al partido oficialista de Morena, según el último recuento de votos que alcanza el 99.7 %, tras la inédita elección judicial del 1 de junio,

Al igual que la próxima Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los cinco candidatos que se perfilan como magistrados del TDJ fueron propuestos o han sido cercanos al gobierno que encabeza la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Sus nombres aparecieron en los llamados “acordeones” o guías con sugerencias “ciudadanas” para incidir en el voto, y que fueron distribuidos por Morena días antes de las elecciones judiciales en todo el país, lo que ha despertado críticas de la oposición y organizaciones civiles.
El TDJ, creado a raíz de la reforma judicial de 2024, sustituirá al Consejo de la Judicatura Federal (CJF) en su función disciplinaria.
Con la reforma, las funciones del CJF fueron redistribuidas entre el TDJ, -responsable de la vigilancia y disciplina de todos los juzgadores del país-, y el órgano de administración judicial, -encargado de la administración y carrera judicial-, cuyos integrantes serán elegidos por los tres poderes del Gobierno y no por voto popular.
A punto del cierre del cómputo de los votos por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), con casi 13% de participación ciudadana, los cinco candidatos que encabezan las votaciones fueron postulados por el Poder Ejecutivo (Presidenta) o actualmente ocupan un cargo en el CJF, al que fueron propuestos por el Senado o por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Las tres candidatas que se encaminan a integrar el nuevo TDJ son las actuales consejeras del CJF, Celia Maya García y Eva Verónica de Gyvés Zárate, además de Indira Isabel García Pérez, propuesta por el Ejecutivo.
Mientras que los nuevos magistrados del TDJ serían Bernardo Bátiz Vázquez, actual miembro del CJF, y Rufino H. León Tovar, postulado por la presidenta Sheinbaum.
El TDJ entrará en funciones el próximo 1 de septiembre y su mandato durará seis años, con una presidencia rotativa cada dos años.
Este órgano será independiente del Poder Judicial y sus decisiones serán “definitivas e inatacables y, por lo tanto, no procede juicio ni recurso alguno en contra de estas”, según establece la reforma.
Sus funciones van desde evaluar el desempeño hasta investigar y sancionar faltas administrativas de personas juzgadoras, pero no puede destituir a ministros de la SCJN ni a magistrados electorales.
Las elecciones judiciales en México representan un modelo sin precedentes a nivel mundial, ya que por primera vez más de 800 cargos judiciales federales fueron sometidos a voto popular.
Cifras del INE estiman que la participación no superó el 13 %, de las casi 100 millones que estaban llamadas a votar.
Este proceso electoral inédito enfrenta ahora el reto de contabilizar los votos, un ejercicio que tomará al menos 10 días y se espera que los resultados completos se oficialicen el 15 de junio.
EFE