Cd. de México (30 abril 2025).- Estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa realizaron una protesta violenta en la caseta de cobro de Palo Blanco, ubicada en la Autopista del Sol, para exigir justicia por el asesinato del activista Marco Antonio Suástegui, vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop).

Al grito de “¡Ayotzi vive, la lucha sigue!” y “¡Marco Antonio vive, la lucha sigue!”, los normalistas destruyeron los cristales de los módulos de peaje con piedras, palos y tubos, además de lanzar petardos contra las instalaciones.
Posteriormente, realizaron un mitin en el que denunciaron la impunidad en el caso.
El pasado 18 de abril, Marco Antonio Suástegui, reconocido activista y vocero del Cecop, fue atacado a balazos en la Playa Icacos de Acapulco. El agresor le disparó cuando salía de la zona de playa, causándole heridas graves en el abdomen y otros órganos vitales. Suástegui fue trasladado de inmediato a un hospital privado, donde permaneció en estado crítico durante ocho días, luego falleció debido a las lesiones sufridas.
Suástegui era una figura emblemática en la defensa del territorio y los recursos naturales en Guerrero.
Desde 2003, lideró la oposición al proyecto hidroeléctrico La Parota, que amenazaba con desplazar a miles de campesinos e indígenas en la región de Cacahuatepec. Además, encabezó la lucha contra la privatización de playas en Acapulco, como parte de la asociación Turisteros Unidos en Defensa y Rescate de la Playa Icacos (Tuderpi).
El activista había sido víctima de amenazas, detenciones arbitrarias y hostigamiento judicial debido a su labor. En 2014, fue encarcelado bajo cargos que organizaciones de derechos humanos consideraron como criminalización de su activismo. Además, desde 2021, buscaba a su hermano Vicente Suástegui, también defensor del territorio, desaparecido en Acapulco.

Reclamo de normalistas
Durante la protesta de este miércoles, los normalistas de Ayotzinapa reclamaron la falta de resultados concretos y la omisión del gobierno de Guerrero en esclarecer el crimen de Suástegui. También pintaron consignas exigiendo la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala en 2014, un caso que sigue sin resolverse plenamente tras casi una década.
Hasta este moemnto, la Fiscalía de Guerrero no ha emitido un nuevo pronunciamiento sobre el estado de las investigaciones.
La postura de la comunidad internacional
La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el asesinato de Marco Antonio Suástegui, reconocido defensor de derechos humanos y líder del CECOP en Guerrero.
La ONU-DH recordó que había sostenido reuniones con Suástegui en distintas ocasiones, especialmente tras los procesos de criminalización que enfrentó debido a su labor en defensa de la tierra y el territorio.
La organización urgió a las autoridades a realizar una investigación pronta, exhaustiva y eficaz, que tome en cuenta el contexto de su trabajo como defensor, para garantizar que se haga justicia y prevenir que este tipo de ataques queden impunes.
La Silla Rota