Cd. de México (01 febrero 2025).- En rechazo a las políticas del presidente Donald Trump y en respuesta a la imposición de aranceles de 25% sobre importaciones mexicanas de productos como acero, microchips, gas y petróleo, la comunidad latina en Estados Unidos propuso bloquear productos ‘gringos’, evitando su consumo.

El boicot surge de la indignación entre la comunidad latina, que representa aproximadamente el 20% de la población estadounidense y contribuye con 3.7 billones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos.
En redes sociales, con más de 100 millones de interacciones en plataformas como TikTok, Instagram y Facebook, los usuarios comparten mensajes y videos instando a no comprar productos “Made in USA” y a apoyar el comercio local.
Algunos mexicanos se han unido al movimiento conocido como “Freeze Latino Movement”, de productos fabricados en Estados Unidos o empresas como Walmart, McDonald’s y Nestlé, percibidas como aliadas de las políticas migratorias y comerciales del gobierno actual, promoviendo acciones como dejar de comprar sus productos.
En particular, destaca el caso de Coca Cola, una de las favoritas de Trump, cuya relación con la marca, sumada al respaldo a la industria de bebidas azucaradas en Estados Unidos, ha potenciado el rechazo a la marca entre los mexicanos.
Este boicot ya alcanzó también a cadenas de supermercados que operan en territorio mexicano, pues varios reportes indican que productos de comida “hispana” fueron retirados de las estanterías en algunas sucursales.
El movimiento busca favorecer el consumo de productos nacionales y fortalecer el mercado interno de México, abriendo camino para que empresas del país aumenten su producción y venta de productos similares.
También podría incentivar la creación de nuevas marcas y empresas que compitan con las grandes multinacionales de Estados Unidos.
Si bien no se espera que un boicot masivo contra los productos ‘gringos’ tenga impacto inmediato en la economía de Estados Unidos, sí tiene el potencial de fortalecer la economía local mexicana y servir de resistencia.
Los mexicanos consideran que la imposición de aranceles de 25% perjudica a la cultura y la economía, pues muchas familias dependen de los productos importados de México para su día a día.
El aumento de aranceles a las importaciones pretende presionar al gobierno de México para mejorar su combate al fentanilo, opioide sintético que causa estragos en Estados Unidos, así como aumentar el combate a la inmigración y disuadir su relación comercial con China, país que ha ganado terreno comercial en las últimas décadas.
Agencias