Cd. de México (02 noviembre 2024).- En la pugna por el dominio en Tepito y la colonia Morelos, en la alcaldía Cuauhtémoc, los niños y adolescentes son utilizados por los cárteles de la Unión y la Antiunión, por lo que en los últimos dos meses, al menos una decena de chicos de entre 11 y 18 años han desfallecido.

De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez de Milenio, estos adolescentes, entre otros ilícitos, extorsionan, comercian droga y asesinan.
Tal es el caso de Deymar Vallejo, alias “El Chicha”, de 15 años, quien fue asesinado el 22 de septiembre tras impactarse contra un automóvil por huir de sus agresores; éstos, al verlo en el suelo, le dispararon en múltiples ocasiones.
En redes sociales, Deymar compartía fotos portando armas de fuego, y la música de fondo, era de narcocorridos; también publicaba imágenes jugando videojuegos.
Al morir, familiares cercanos lo despidieron con mensajes de cariño:
“Te amo mucho, siempre te llevaré en mi corazón como el gran niño que fuiste, mi niño. La vida sin ti no será la misma. Te amo, hasta volvernos a encontrar”.
Previamente, en Circuito Interior, fueron ejecutados otros dos jóvenes de 19 y 17 años; el menor de ellos, Ramses Campo, alias “Rambo”, había atentado contra dos adolescentes una semana antes, por lo cual fue detenido.
Después fue liberado y posteriormente abatido.
Además, la semana pasada, integrantes de la Antiunión dispararon al bajar de su automóvil, contra Ángelo Méndez, de 19 años.

A estas muertes se suman las de Alexis Álvarez, José Juárez y Manuel Maya, todos de 18 años, así como la de otros dos jóvenes de más de 20 años en los últimos días.
Miembros de la Unión Tepito, también a través de redes sociales, amenazan a las parejas de los jóvenes asesinados, advirtiendo que pronto “acompañarán a sus difuntos” con la leyenda “pura uva”, en referencia al grupo criminal.
Además de los jóvenes fallecidos, algunos han sido detenidos, como el líder de sicarios del grupo UJ-40, Johan Gael ‘G’, de 17 años, quien nombró a su grupo criminal usando las iniciales de la Unión Tepito, su nombre y el número de predio donde vive, en la calle Mecánicos, en la colonia Morelos.
Este grupo de sicarios al servicio de la Unión Tepito publicaba fotografías portando armas, donde aparecen integrantes como “El Muela”, Marlon, Gael, Zuriel, Israel y su líder, Johan, quien llevaba una gorra con la imagen del ex líder del cártel de Medellín, Pablo Escobar, apuntando con las pistolas hacia la cámara.
Algunos portando gorros y cubrebocas, mientras que otros aparecían sin protección alguna en el rostro.
Según Eunice Rendón, ex directora general del Centro Nacional de Prevención del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el contexto social y familiar es uno de los muchos factores que incitan a los jóvenes a unirse a los cárteles de droga.
“Es muy común que algún familiar o pariente directo esté en la cárcel o haya estado, lo que influye en los modelos a seguir. Finalmente, esto también es parte del fenómeno; es un contexto plagado de factores de riesgo”, expresó.
Rendón expuso que “los niños del box, de 10 a 13 años, viven en un contexto muy complejo. Uno va al box, pero su mamá no le hace caso, siempre está tomando alcohol o no está en casa. Va solo a los torneos; gracias al boxeo se ha mantenido, pero imagina a ese niño sin el boxeo”, explicó.

Añadió que los jóvenes sienten frustración por no tener ciertas cosas, lo que desencadena actos delictivos en adolescentes.
Mientras que, la antropóloga Elena Azaola comentó: “por la edad que tienen, son muy jóvenes, inmaduros, y no miden las consecuencias; esto es característico de esa etapa.
Neurocientíficamente se ha descubierto que el cerebro no termina de madurar hasta después de los 25 años”.
Asimismo, enfatizó que los jóvenes no ven otra manera de obtener bienes.
“Tienen menos posibilidades de resistirse porque no han madurado lo suficiente; están en un contexto en el que esas cosas están al alcance”.
Con información de Milenio