Cd. de México (07 octubre 2024).- El investigador Emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés, afirmó que a la reforma judicial se le deberán realizar cambios, pase lo que pase, pues tiene errores en su contenido como contradecirse en cuanto el periodo que estará en el cargo quien presida la Corte, así como el número de votos con los que los ministros tomarán las decisiones en cuanto a la invalidación de una ley.

“No hay ninguna facultad, y tendría que ser expresa en la Constitución que faculta a la presidenta de la Corte para tomar una decisión de esas características, entonces estoy seguro que eso no procederá. Pero si la presidenta de la Corte no hace ese pronunciamiento, como estoy seguro que no hará, de todas maneras hay algo de fondo, y es que esta reforma ha producido una enorme inconformidad, no solo en el Poder Judicial, lo ha producido en una buena parte de la sociedad mexicana“, indicó Valadés.
Detalló que puede ser que el 60% que votó por Sheinbaum o el 53% que votó por el Congreso para Morena y sus aliados estén de acuerdo que se haga, pero hay que tener en cuenta que del 60% que votó por la presidenta, el 7% no la acompañó en esta posición en contra de la Suprema Corte, por no coincidir con dicho planteamiento, de manera que “tenemos un país partido a la mitad, 53-47 y no se está escuchando a ese 47%”.
El investigador recalcó que al argumentar que detrás del rechazo a la reforma judicial hay una resistencia intransigente que han llevado a cabo jueces y magistrados, esto no es exacto, ya que los jueces y magistrados federales son casi 1700, pero atrás de ellos hay una “legión” integrada por miles de jóvenes abogados, oficiales administrativos, judiciales, actuarios, secretarios que están esperando hacer una carrera judicial y se han preparado, sin embargo, es algo que con la reforma judicial se pasa por alto.
“Descalificarlos y decirles que son unos incompetentes o corruptos ha sido un exceso verbal que además, implica una gran mentira”.
Asegura que la inconformidad latente y actuante va a continuar, por lo que el llamado a que haya un diálogo es indispensable.
Con información de Aristegui Noticias