Cd. de México (07 septiembre 2024).- El abogado constitucionalista Miguel Carbonell aseguró que no es cierto que se le dará poder al pueblo con la reforma judicial, quienes tendrán el control serán los políticos, por lo que se estaría degradando el sistema judicial y jurídico de México.

De acuerdo con Carbonell, la polémica por la reforma judicial se ha centrado en un debate en torno de si es o no democrático, si va a dotar de mejor calidad o no a la justicia con que se vote de manera directa a jueces, ministros y magistrados, sin embargo, la reforma tiene muchas otras cosas.
En el espacio informativo de Carmen Aristegui que se transmite por CNN, el jurista mexicano destacó que es también muy preocupante la creación de la figura del Tribunal de Disciplina Judicial para sustituir al actual Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
Dicho Tribunal sería un órgano sin precedente que tendría mucho poder y estaría como una amenaza permanente sobre jueces y juezas. Estaría integrado por cinco personas y tendría amplias potestades para supervisarlo todo, para suspender a los jueces que no tengan un comportamiento adecuado y que no resuelvan de acuerdo a lo que se piense que sea correcto; además, podría remover a los juzgadores.
Carbonell expuso que otra “ocurrencia” derivada de la reforma judicial, que entró de último minuto gracias a los diputados, son los “jueces sin rostro”, personas que no sabremos quiénes van a ser, pero que van a estar resolviendo ciertos procedimientos, algo que preocupa mucho, incluso, la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya había manifestado que los “jueces sin rostro” violan el debido proceso.
Además porque “no es compatible un sistema de administración de justicia de un país democrático con el ocultamiento de la identidad de las personas por prestarse a todo tipo de arbitrariedad”, explicó.
Respecto de la elección popular de jueces, que ha concentrado una buena parte del debate, expuso que en la dinámica es alarmante cómo va a funcionar y cómo se van a elegir, debido a que la reforma prevé por dos meses una campaña electoral para los aspirantes, pero qué va a pasar con los juzgados, con los tribunales, con los procedimientos de la gente.
En tal sentido, también cuestionó cómo va a influir el financiamiento de grupos, organizaciones o el apoyo de partidos para lograr el voto popular de las personas, por lo cual, consideró que “se está politizando la justicia”, se estaría degradando el sistema judicial y jurídico de México, a cambio de algo que tampoco es cierto, pues no se le dará poder al pueblo con la reforma judicial, quienes tendrán el control serán los políticos.
Con información de CNN