Quito, Ecuador (06 abril 2024).- El que fuera vicepresidente de Ecuador durante el mandato de Rafael Correa (2007-2017), Jorge Glas, fue trasladado este sábado a la cárcel de máxima seguridad de La Roca mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) y varios países de la región han rechazado su detención dentro de la Embajada de México en Quito, horas después de que el Gobierno mexicano le hubiese otorgado el asilo político.

Glas, sobre quien pesaba una orden de detención y de ingreso en prisión preventiva, fue llevado en avión desde la Unidad de Flagrancia de Quito, donde pasó la noche después de que fuera sacado de la sede diplomática de México, hasta La Roca, que se encuentra en el complejo carcelario de la ciudad de Guayaquil, situada en la zona costera del país, y que está reservada para los delincuentes más peligrosos.

Tanto el expresidente Rafael Correa como su partido Revolución Ciudadana han denunciado que Glas fue presuntamente golpeado durante las horas que pasó detenido y responsabilizaron al Gobierno del presidente Daniel Noboa de cualquier daño en la salud física y psicológica de Glas.

La invasión policial a la Embajada de México en Quito llevó al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador a romper las relaciones diplomáticas con Ecuador por considerarlo una violación de la soberanía de su país y del derecho internacional.

López Obrador ha agradecido “la solidaridad de mandatarios, dirigentes y organizaciones civiles” a nivel internacional y nacional tras el asalto de la embajada de México por parte de policías ecuatorianos.

“Agradecemos la solidaridad de mandatarios, dirigentes y organizaciones civiles de distintos países y del nuestro tras el asalto de la Embajada de México en Ecuador”, ha escrito el mandatario en su cuenta de X.

Mandatarios latinoamericanos, como los presidentes Gustavo Petro, de Colombia, y Gabriel Boric, de Chile, además del gobierno de Argentina, han condenado la irrupción en la legación diplomática mexicana en Ecuador.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, urgió al “diálogo” y anticipó que pedirá una reunión del Consejo Permanente del organismo para abordar las tensiones entre ambos países.

Además, pidió a los mexicanos evitar cualquier provocación y evadir el acoso que pudiera suscitarse, en medio del debate internacional en redes sociales y previo a una protesta convocada este sábado en la Embajada de Ecuador en la capital de México.

“Respetamos al pueblo hermano de ese país y a nuestros connacionales les pedimos comportarse con mucha prudencia para evadir el acoso y no caer en ninguna provocación“, comentó.

El gobierno mexicano anticipó que presentará una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia por violaciones graves al Derecho Internacional y advirtió que el país defenderá con dignidad su soberanía y a sus connacionales, al considerar que se violó la Convención de Viena.

Jorge Glas se encontraba alojado en la sede diplomática de México desde mediados de diciembre a la espera de respuesta a su solicitud de asilo político, al aducir ser un perseguido político y víctima de lawfare, es decir, la utilización del aparato judicial contra adversarios políticos.

El exvicepresidente está imputado actualmente por presunta malversación de fondos públicos en el caso de la reconstrucción de la provincia costera de Manabí tras el fuerte terremoto de 2016, y tiene pendiente terminar de cumplir una pena de ocho años de prisión por dos condenas vigentes por cohecho y asociación ilícita.

La administración de López Obrador había otorgado el asilo político en el momento de máxima tensión entre ambos países, un día después de que el Gobierno de Daniel Noboa expulsase a la embajadora mexicana, Raquel Serur, por las declaraciones del mandatario mexicano donde relacionaba el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio con el triunfo de Noboa, que se impuso en la segunda vuelta a la candidata correísta Luisa González.

En un comunicado, el Ejecutivo ecuatoriano justificó la invasión de la embajada mexicana en que “ningún delincuente puede ser considerado un perseguido político” y que Glas “ha sido condenado con sentencia ejecutoriada (en firme) y contaba con disposición de captura emitida por las autoridades competentes”.

También argumentó que el gobierno ecuatoriano aseguró que procedió con su captura “al haberse abusado de las inmunidades y privilegios concedidos a la misión diplomática” y que México haya concedido el asilo a Glas, “contrario al marco jurídico convencional”.

“Ecuador es un país soberano y no vamos a permitir que ningún delincuente quede en la impunidad”, añadió al Presidencia ecuatoriana.

A finales de febrero el Gobierno de Ecuador ya pidió permiso a la embajadora mexicana para detener Glas, cuando todavía el Ejecutivo mexicano no se había pronunciado sobre la solicitud de asilo político, lo que tuvo respuesta negativa por parte de la misión diplomática.

Con información de RTVE

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