Cd. de México (23 marzo 2024).- Tener una mascota en casa implica diversos beneficios para la salud, pero también podría traer enfermedades.

La presencia de un perro o un gato puede desensibilizar el sistema inmunitario en desarrollo en el caso de los niños, a ciertos alergenos. Para los adultos, son seres de compañía, destructores del estrés y ayudan a reducir riesgos de hipertensión o de depresión.
Sin embargo, hay algunos riesgos poco visibles para la salud: en el caso de mujeres embarazadas o cualquier persona con un sistema inmunitario debilitado por una enfermedad, como un trasplante de órganos o una infección severa como el VIH, en estos casos, está latente el riesgo de toxoplasmosis, provocada por el germen de toxoplasma de las heces de los gatos.
El anquilostoma, que se encuentra en las heces de los perros, es otro agente infeccioso.
Gatos y perros que deambulan al aire libre, entran en contacto con roedores u otros animales salvajes, por lo que puede darse el hecho de ser mordido o arañado por un perro, un gato u otra mascota, cuyas infecciones ante estos gérmenes pueden ser peligrosas e incluso mortales para personas con sistemas inmunitarios comprometidos.
Otro problema para la salud son los insectos que viven en estos animales, como las pulgas y las garrapatas, y las enfermedades que transmiten, una de ellas, es el tifus marino, que provoca sarpullido, fiebre y otros síntomas; otra es la enfermedad de Bartonella henselae o “arañazo de gato”, donde la bacteria transmitida por pulgas que está asociada con felinos, las heces infectadas de las pulgas pueden ingresar al cuerpo a través de un rasguño.

En los niños o adultos con un sistema inmunitario normal, se podría desarrollar un ganglio linfático grande que desaparecerá por sí solo, después de un rasguño, pero con un sistema inmunitario comprometido, ese mismo microbio puede conducir a enfermedades de gran alcance, como infecciones del torrente sanguíneo o infecciones del corazón o de las válvulas cardíacas, o el ojo, el hígado o el bazo.
Especialistas alertan sobre las personas, a menudo niños pequeños que contraen salmonela de estos animales después de manipularlos. En tanto, las personas mayores, o aquellas con sistemas inmunológicos comprometidos, también deben evitar manipular reptiles como mascotas, o lavarse bien las manos con agua y jabón si lo hacen.

Cuidar bien a las mascotas es importante, como mantener limpio su entorno y usar la prevención de pulgas. Tenemos que ser dueños de mascotas conscientes por nuestra propia salud y la salud de nuestras familias y vecinos.
Agencias