Recordó que las sociedades de Estados Unidos y México luchan todos los días para la seguridad y se conoce muy bien que un pueblo no puede tener una democracia fuerte si no logra la seguridad.
“Eso lo reconoció muy bien el presidente Roosevelt en 1947, cuando habló después de la Guerra Mundial, habló de las libertades, de la democracia… una era el derecho del pueblo a vivir sin miedo, de vivir tranquilo.
“Sabemos que ahora el 2023, de los dos lados de la frontera en Estados Unidos también acá en México que, todavía nos falta mucho trabajo qué hacer, pero como conocemos esa realidad, que hay mucho trabajo que hacer”, remarcó ante funcionarios estadounidenses y mexicanos.
Recordó que, por primera vez en la historia en los 200 años de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y México, se reconoce que este trabajo lo van a hacer como socios: “No es problema nomás de los Estados Unidos o nomás de México, es un problema que lo tenemos que trabajar”.
En su intervención, el titular de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República, Felipe de Jesús Gallo Gutiérrez, llamó a mejorar el registro de las armas aseguradas y reconoció que es un pendiente documentar la huella balística.
“Nos quejamos mucho de la introducción de armas de fuego a México, pero poco hacemos en algunos estados. Otros hacen mucho en investigar la huella balística para poder determinar dónde fue utilizada esa arma de fuego y con cuántos eventos la tenemos relacionada, esa es nuestra responsabilidad, sigamos compartiendo la información, sigamos utilizando las herramientas y acerquémonos y trabajemos juntos”, enfatizó.
En su intervención Cristina Planter, directora general de Asuntos Políticos e Institucionales para América del Norte, comentó que se aseguraron 47 mil 481 armas de fuego y añadió que es 65% más respecto a lo asegurado en el sexenio pasado.
Precisó que, de las armas confiscadas, 650 son de alto calibre, principalmente calibre .50, capaces de penetrar blindajes.
Agencias.