Ciudad de México, México (30 de Noviembre de 2020).- Esta semana, la Comisión de Justicia del Senado de la República tendrá la tarea de reducir una larga lista de un total de 232 aspirantes para convertirse en magistrada o magistrado de los Órganos Jurisdiccionales Locales en materia Electoral.

Solamente hay 19 vacantes para 14 entidades federativas de la República Mexicana.

Las y los senadores tendrán la tarea de presentar a la Junta de Coordinación Política un dictamen con la lista de personas que consideren elegibles para ocupar las vacantes que están disponibles y que son una en Aguascalientes; una en Baja California; dos en Tamaulipas; dos en Zacatecas; una en Coahuila; dos en Chihuahua; una en Durango; dos en Hidalgo; una en Oaxaca; una en Puebla; una en Quintana Roo; dos en Sinaloa; una en Tlaxcala; y una en Veracruz.

Posteriormente, el dictamen será presentado ante el Pleno, en donde se llevará a cabo una votación por cédula para elegir a las nuevas y nuevos magistrados.

El pasado 25 de noviembre, los integrantes de la comisión, encabezada por el morenista Julio Menchaca, entrevistaron a los más de 200 aspirantes a Magistrados electorales, en una reunión que duró más de cinco horas.

Destaca el caso de Oaxaca, pues Esther Araceli Pinelo López, hoy Fiscal Especializada en Asuntos Electorales, busca convertirse en magistrada electoral por un periodo de siete años. A ella se le recuerda por su labor en un caso relacionado con el feminicidio de la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín.

Es un tema que ya llegó incluso a Palacio Nacional, pues un día antes de las comparecencias virtuales ante el Senado, Soledad Jarquín Edgar, pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador le ayude a que se haga justicia en el caso del feminicidio de su hija.

Se trata de un caso que desde junio de 2018 cayó en manos de Araceli Pinelo, pues estuvo a cargo de investigar la presunta comisión de delitos como el desvío recursos humanos y públicos del priista Francisco Javier Montero López, entonces secretario de Asuntos Indígenas, hacia la campaña de su hermano, Hageo Montero López, candidato a presidente municipal por la coalición Todos por Oaxaca (PRI-PVEM-PNA).

Y es que, de acuerdo a Soledad Jarquín, su hija fue obligada a irse a Juchitán por órdenes de Francisco Javier Montero López, quien le encomendó cubrir la campaña política de su hermano, entonces candidato del PRI a la presidencia municipal, y resultó asesinada en un atentado que a dos años, permanece impune.

Redacción