Cd. de México (01 septiembre 2020). -. Apenas se aplica uno la famosa prueba Covid-19 que consiste en recoger células  que están en la garganta y la nariz y la preocupación acecha y las horas de espera parecen  más que largas.

Sin embargo, este es el comienzo de una carrera que se ha acortado en los últimos días y  que arranca en un frío y gigantesco laboratorio donde todo su personal está  con cubreboca y caretas;  listos para recibir estas hieleras con las células.

Más tarde se analiza a fondo, se saca la información genética que tiene el virus, todo gracias a este robot que has llegado a México y que hoy  es capaz de analizar mil pruebas para ofrecer resultados con mayor velocidad  y con ello evitar complicaciones en el paciente

 “Esos exudados vienen células y de esas células se extrae el RNA viral que se en encuentra en los pacientes infectados”, explica en entrevista con Azteca Noticias,  Jessica Rivera, Gerente área molecular del laboratorio Carpermor.

Y así continua el proceso de separación.

Ya en el área de amplificación, se usa un termociclador que es una especie de fotocopiadora a alta temperatura que genera un importante número de copias y define si la prueba es positiva o negativa 

De inmediato, se notifica los resultados al Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica,  y se envían los resultados a los clientes  y aquí también hacen sus cuentas

 “A la mitad de agosto, llevamos 98 mil pruebas con un 29 por ciento de positividad”, reveló Sergio Hernández Aresti, Director General del laboratorio Carpermor.

En este laboratorio privado diariamente se procesan  casi 2 mil  pruebas diarias y así como este laboratorio de Ciudad de México, hay al menos dos más con la misma capacidad respuesta y con las mismas reglas que cualquier laboratorio  que es indispensable para frenar la pandemia.

***Con información de Irving Pineda  ( @IrvingPineda)   en Hechos AM de Azteca Noticias***