Ciudad de México, México (5 de diciembre de 2019).- De acuerdo con videos del bar Kalimosho ubicado en Coapa, desde las 16:51 y hasta las 02:31 horas, Laura Karen Espíndola pasó la tarde y noche del martes pasado y parte de la madrugada de ayer en un bar de Coapa.

Mientras esto sucedía, Karen alertó por un mensaje de WhatsApp que se veía “sospechoso y grosero” el conductor del taxi que supuestamente abordó poco después de las 20:31 horas del martes en la estación General Anaya del Metro.

Minutos después, el aparato fue apagado y no fue hasta ayer, aproximadamente a las 11:30 horas, cuando llegó por sus propios medios a su hogar, donde lo primero que hizo fue abrazar a su madre.

En tanto, autoridades capitalinas revelaron que hasta anoche, ella no había querido platicar ni con los Psicólogos, Policías de Investigación o Trabajadores Sociales de la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJCDMX).

Sin embargo, sí entrevistaron al taxista que la llevo a su domicilio quien relató que la recogió entre las 10:15 y las 10:30 de la mañana sobre la carretera a Cuernavaca en su taxi tipo Tsuru placas A-44391. Estaba sola, se le veía tranquila y sin mostrar signos de preocupación o angustia, según declaró ante el ministerio público de la Fuerza Antisecuestros (FAS).

Ayer mismo, Policías de Investigación (PDI) se trasladaron junto con el taxista a la zona donde la recogió. Se trata de una zona urbanizada, en la que hay algunos moteles.

Los agentes de la Procuraduría rastrean ya cámaras de circuito cerrado y del C5 en esta zona, para poder ubicar el punto exacto en el que estuvo.

Hoy Karen Espíndola ya declaró ante las autoridades y se dice arrepentida.

Ayer la procuradora, Ernestina Godoy, aseguró que todo el gabinete estaba volcado en este caso y más de 100 elementos de la SSC y un helicóptero fueron desplazados en calles la alcaldía de Álvaro Obregón para realizar un operativo de búsqueda del presunto taxista agresor, ya que seguían un reporte que les habían proporcionado sobre este caso.

Con información de Agencias