Ciudad de México, México (5 de septiembre de 2019).- Ya son 20 las mujeres que acusan a Plácido Domingo de acoso sexual después de que la agencia Associated Press (AP) publicara este jueves 11 testimonios más que hablan del supuesto comportamiento abusivo del tenor español.

“La campaña continuada de AP para denigrar a Plácido Domingo no solo es equivocada sino también inmoral. Estas nuevas acusaciones están plagadas de inconsistencias y, como en la primera historia, son en muchos sentidos simplemente incorrectas”, dice la portavoz Nancy Seltzer. “Debido a la investigación en marcha, no vamos a comentar en detalle, pero rechazamos enérgicamente la imagen engañosa que AP está intentando dar del señor Domingo”.

Solo una de ellas, la cantante Angela Turner Wilson, da su nombre, el resto permanecen en el anonimato porque siguen trabajando en el mundo de la música clásica y temen represalias.

Según la información los 11 testimonios son de mujeres que decidieron contar su historia después de ver las explicaciones de Domingo cuando que los relatos de esas mujeres eran “inexactos tal como se presentaban” y razonaba que ciertos comportamientos del pasado se juzgan hoy con otras reglas y valores”.

La información de este jueves recoge también relatos de trabajadores de la Ópera de Los Ángeles (LA Opera), de la que Domingo es el director general, que aseguran, sin dar sus nombres que la conducta del cantante era “conocida por todos” y que los gestores de la institución lo sabían. La compañía ha encargado una investigación interna tras las primeras informaciones.

Angela Turner Wilson relató que una tarde antes de la representación, Domingo y ella se estaban maquillando juntos en el camerino cuando él se levantó y le puso las manos sobre los hombros. Después, bajó las manos y le agarró los pechos por debajo del sostén. “Dolió”, dice la mujer citada por AP. “No fue suave. Me manoseó con fuerza”. La mujer dice que Domingo se marchó y ella se quedó atónita y humillada. Wilson tiene hoy 48 años y es profesora de canto en Dallas (Texas).

La agencia asegura que una decena más de mujeres como Wilson han contado encuentros similares como tocamientos no consentidos, peticiones insistentes de citas a solas, llamadas nocturnas e intentos de besarlas en los labios.

La historia cita también a Melinda McLain, que era coordinadora de producción en la Ópera de Los Ángeles en su temporada inaugural de 1986-1987.

“Montábamos estrategias elaboradas para mantenerlo alejado de ciertas cantantes”, dice McLain. “Yo nunca mandaba a ninguna mujer a su camerino”. Otra estrategia era invitar a la esposa de Domingo, Marta Ornelas, a las fiestas de la producción. Si su esposa estaba presente, “se comportaba”, dice la mujer.

Con información de AP