Ciudad de México, México (24 de julio de 2019).- Yuri, alumna de la Universidad del Pedregal fue pareja de Norberto Ronquillo, pero el fin de semana abandonó su casa, cerró sus redes sociales y apagó su teléfono celular. Agentes de la Policía de Investigación (PDI) ya le siguen la pista en diferentes puntos en la metrópoli y el Estado de México, de acuerdo con información del periodista Carlos Jiménez.

Al parecer se llama Yuritzi, tiene 22 años de edad, estudiaba mercadotecnia y según las las indagatorias de las autoridades, durante algún tiempo esta joven mantuvo una relación sentimental con Norberto; la tía del universitario lo corroboró ya ante las autoridades de la Fuerza antisecuestros (FAS).

Los datos sobre Yuritzi surgieron tras la captura del chofer del Uber en el que fue plagiado Norberto, Oscar “N”, El Oso, quien reveló que sólo la conocían como Yuri, y que  ella les dijo que Norberto tenía una deuda con ella de 700 mil pesos. Sin embargo, no explicó cuál era el motivo de ese compromiso, ni dio mayor detalle sobre el tema.

Supuestamente por ese motivo, la joven le dio información de Norberto también a José Emanuel “N”, El Ovni o El Puebla, que era su vecino en la Unidad Habitacional CTM Culhuacán, en la alcaldía de Coyoacán y quien junto con seis personas más perpetraron el plagio la noche del pasado 4 de junio.

Este sujeto aseguraba estudiar Derecho en la UNAM y ser chofer de EasyTaxi. Sin embargo, era común hallarlo en bares y centros nocturnos al sur de la ciudad, pues en realidad “supervisaba” a extorsionadores y distribuidores de droga, del grupo delictivo de La Unión.

Otra persona que junto con Yuri es una de las personas más buscadas por la Procuraduría General de Justicia de la ciudad (PGJCDMX) es la propietaria de la casa de seguridad en Xochimilco, a la que fue llevado Norberto tras su plagio.

Uno de los hombres detenidos en días pasados, confesó que se llamaba Elvia, y dijo que el día del secuestro participó en la intercepción de Norberto, y que incluso iba en una motocicleta.

Con información de Carlos Jiménez y Contrarréplica