CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO (27 de marzo de 2018).- Como cada abril, algunos disfrutan y otros padecen la llegada del horario de verano. Y con una hora menos de sueño, te aseguramos que el cambio viene acompañado de algunas afectaciones a tu salud.

Una de las alteraciones que sufre tu cuerpo va directamente al ritmo circadiano, o sea el mismo que nos regula la percepción de día y noche, y éste es regulado principalmente por luz solar.

Con base en ello, están los cronotipos (lo que te diferencia de poder estar alerta a las 07am o si despiertas mentalmente hasta el mediodía): cuando factores externos los modifican, tu cuerpo sufre al obligarlo a cambiar de rutina.

Por ende, si estabas al 100% a eso de las 9am, ahora tu momento de alerta será a las 10am aproximadamente. Aunque andarás con más sueño de lo habitual por unos pocos días.

Estos síntomas son muy parecidos al llamado ‘Jet Lag’, que lo experimenta el 80% de la gente que viaja entre diferentes usos horarios. Y te podría provocar también constipación, gases estomacales, irritación nasal o en los ojos.

En algunos casos la situación es crítica, ya que según estudios el número de suicidios aumenta con la entrada del horario de verano. Ello puede obedecer a la disminución en la producción de melatonina (hormona controladora de tu humor y la que te manda a dormir).

También, científicos de la Universidad de Colorado, Denver, han encontrado una tendencia al alza de ataques al corazón en este periodo. Esto es preocupante si se considera que el lunes inmediato al cambio de horario, el porcentaje de infartos aumentó 24% (hecho corroborado con tres años de observación).

Incluso se detectó que al cambio de horario de invierno, los ataques disminuyeron 21%.

La cosa se pone peor si padeces de obesidad. De acuerdo con investigaciones del International Journal of Obesity, los pacientes podrían sufrir también falta de concentración, falta de energía, indigestión, pérdida de apetito, problemas de sueño e irritabilidad.

Además, un estudio de la Facultad de Medicina de la UNAM encontró que algunas personas también sufren gripes, dolor de cabeza, nerviosismo y falta de descanso reparador. También se piensa que, como disminuye la exposición a la luz y temperatura ambiental, se puede alterar nuestro estado de ánimo.

Así que la recomendación que te podemos hacer es dormir bien la noche anterior al cambio de horario, tenerte paciencia e ir con el doctor en caso de ser necesario. Y resignación, mucha resignación.

Con información de agencias