Cd. de México (20 agosto 2026).- La propuesta de lineamientos para las audiencias en radio y televisión abrió una discusión sobre los límites de la regulación de los medios de comunicación y su impacto en la libertad de expresión.
Mientras Morena sostiene que busca distinguir entre información, opinión y análisis, sus críticos advierten que las nuevas reglas podrían generar autocensura.
Durante un debate con el periodista Irving Pineda, para Azteca Noticias, el representante de Morena, Jorge Shields, así como los analistas políticos Juan Carlos Cruz y Carlos Moris, confrontaron sus posiciones sobre las nuevas disposiciones, particularmente por la obligación de diferenciar entre una noticia, una opinión y un análisis, además de los mecanismos para ejercer el derecho de réplica.
Shields apuntó que los derechos de las audiencias tienen un antecedente constitucional desde 2013, por lo que, no se trata de una ocurrencia del actual gobierno.
El objetivo no sería decidir qué información puede difundirse, sino permitir que las personas identifiquen entre información verificable, opiniones y contenidos con determinados sesgos.
La discusión se centró en las disposiciones relacionadas con la información veraz, falsa o descontextualizada, debido a que los participantes cuestionaron quién tendría la facultad para determinar cuándo un contenido incumple esos criterios.
Al respecto, Juan Carlos Cruz consideró que regular los contenidos puede convertirse en una forma de censura, especialmente cuando el organismo encargado de supervisar las reglas no es autónomo.
“Regular los medios de comunicación es censura”, sostuvo.

Foto: Captura de pantalla
En el mismo tono, Carlos Moris advirtió que una regulación de contenidos requiere contrapesos institucionales para evitar que el poder político pueda interferir.
Sin embargo, Shields rechazó que los lineamientos representen un mecanismo de censura y recordó que todavía existe un proceso de consulta pública.
Incluso sostuvo que la nueva Comisión Reguladora de Telecomunicaciones cuenta con facultades técnicas, por lo que consideró prematuro afirmar que serán utilizados para silenciar a periodistas o medios.
La discusión también alcanzó el tema de los mecanismos disponibles para que los medios puedan defenderse ante una eventual sanción.
Uno de los momentos más intensos ocurrió cuando se discutió el uso de calificativos en una noticia.
Como ejemplo, se planteó la cobertura del terremoto en Colombia y la utilización de la palabra “tragedia” para describir sus consecuencias.
El representante de Morena respondió que un periodista debe distinguir entre un hecho informativo y un juicio de valor, mientras sus críticos cuestionaron hasta dónde podría llegar la regulación si términos utilizados habitualmente fueran considerados opiniones que deben separarse de la información.
También se confrontaron posturas sobre las conferencias matutinas del gobierno federal y la necesidad de establecer reglas para la comunicación gubernamental.

Foto: Captura de pantalla
En resumen, para Shields el problema no es regular a los medios, sino garantizar que el ciudadano pueda saber si está frente a una noticia, una opinión, un análisis o propaganda.
Mientras que Juan Carlos Cruz ve el principal riesgo en que una autoridad vinculada al gobierno pueda terminar convirtiéndose en árbitro de lo que es verdadero, falso o descontextualizado.
Finalmente, Carlos Moris apunta a que no basta con tener reglas de protección a las audiencias, también se necesita una autoridad verdaderamente independiente para aplicarlas.
Redacción